Con el inicio de clases previsto para el 2 de marzo, miles de estudiantes de quinto año se preparan para celebrar el tradicional UPD. Frente a ese escenario, el Ministerio de Seguridad puso en marcha un operativo preventivo que se intensificará este domingo por la noche.
Serán 30 inspectores los que saldrán a la calle para controlar posibles fiestas clandestinas, consumo de alcohol y situaciones que pongan en riesgo la integridad de los menores. El trabajo se realizará en coordinación con la Dirección General de Escuelas y los municipios.
El director general de Relaciones con la Comunidad, Hernán Amat, confirmó que los controles ya comenzaron y que el foco está puesto en evitar la venta de entradas y el expendio de alcohol a menores. En caso de detectar eventos irregulares, las autoridades ordenarán el cese inmediato.
Desde el Ejecutivo aseguraron que, hasta el momento, no hay fiestas habilitadas en la provincia, aunque no descartan autorizaciones puntuales si se cumple con la documentación correspondiente en departamentos como Junín o General Alvear.

Por su parte, el subdirector de Diversión Nocturna, Alejandro Pozzi, explicó que el operativo incluye controles de tránsito y la participación de inspectores municipales. El objetivo central es resguardar la integridad física de los chicos durante la madrugada del lunes.
La supervisión no terminará con la noche del festejo. La Dirección General de Escuelas y los establecimientos privados confirmaron que habrá controles en el ingreso a las instituciones el lunes por la mañana.
En paralelo, se activó el protocolo preventivo que la DGE envió a las familias. Allí se deja en claro que el UPD no es una actividad escolar ni está organizada por las instituciones educativas, y se solicita la firma de un acta de corresponsabilidad por parte de madres y padres.
Aunque el consumo de alcohol en menores está prohibido por ley, cada año el UPD reabre el debate entre celebración y excesos. Esta vez, con un operativo reforzado, el Gobierno busca anticiparse y marcar límites antes de que suene el timbre del último primer día.
