El sector minorista en Mendoza se encuentra sumido en una profunda crisis, según revela el reciente informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). A pesar de los esfuerzos y las ofertas por parte de los comerciantes, las ventas minoristas continúan arrojando cifras negativas, sin señales claras de recuperación. La pérdida del poder adquisitivo de la sociedad sigue siendo un obstáculo insuperable, a pesar de los incentivos como ofertas y el regreso de las cuotas sin interés.
El informe detalla que, en el último mes, las ventas minoristas pymes descendieron un 7,3% anual, acumulando una caída del 18,4% en el primer cuatrimestre del año. A pesar de un leve repunte del 1,6% en la comparación mensual desestacionalizada, el panorama general sigue siendo sombrío.

Uno de los pocos sectores que logró salir de esta tendencia negativa fue el de indumentaria y textil, favorecido por la proliferación de ofertas, la baja base de comparación debido al impacto de la pandemia y la desaceleración de los precios en este rubro en particular. Sin embargo, la mayoría de los rubros enfrentan una realidad desafiante, con caídas interanuales en sus ventas y un escenario económico adverso.
El análisis sectorial refleja la magnitud del problema: seis de los siete rubros registraron caídas interanuales en sus ventas, siendo las perfumerías las más afectadas con una disminución del 23,3%, mientras que solo el rubro de textil e indumentaria mostró un incremento del 8,8%.
Los testimonios de comerciantes de diversas ciudades del país reflejan la gravedad de la situación. Desde Las Heras, Mendoza, se reporta una mejora en las ventas respecto al mes anterior, pero aún muy por debajo del año pasado, mientras que en Mar del Plata, la percepción es de un mes complicado con escasa venta y pronósticos poco alentadores para el futuro inmediato.

En sectores como bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, se observa una tendencia similar, con ventas muy frenadas y un consumidor que busca productos económicos y únicamente lo necesario. La incertidumbre económica y el endeudamiento limitan las decisiones de compra, afectando la rentabilidad de los negocios.
El panorama se repite en otros rubros como calzado y marroquinería, farmacia y ferretería, materiales eléctricos y materiales de construcción, donde las ventas continúan en descenso y los comercios luchan por mantenerse a flote en medio de la crisis.
