A pocas semanas del final del invierno, los especialistas coinciden en que las infecciones respiratorias virales fueron las protagonistas de la temporada, aunque ahora comienza una etapa en la que las alergias podrían intensificarse. La combinación de la escasez de lluvias, el aumento de la frecuencia del viento Zonda y la acumulación de polvo y otros alérgenos genera un escenario desfavorable para quienes padecen enfermedades respiratorias crónicas.
Si bien las enfermedades respiratorias están presentes durante todo el año, entre agosto y noviembre suelen incrementarse los cuadros alérgicos, especialmente por la influencia del Zonda. Además de desencadenar reacciones en personas alérgicas, el viento puede provocar irritación en ojos y vías respiratorias incluso en quienes no presentan antecedentes. En pacientes con asma, EPOC o rinitis alérgica, estas condiciones ambientales suelen agravar los síntomas.

Por su parte, el neumonólogo Gustavo Chirino señaló a Los Andes que la temporada estuvo marcada principalmente por la circulación de virus respiratorios, con la gripe como protagonista, mientras que los cuadros alérgicos tuvieron una menor incidencia en comparación con otros inviernos. Sin embargo, aclaró que durante los días con Zonda o mayor humedad las consultas por alergias vuelven a incrementarse.
Las estadísticas reflejan la magnitud del problema. La rinitis alérgica afecta a aproximadamente 1 de cada 5 personas, tanto en Mendoza como a nivel nacional, aunque muchos casos permanecen sin diagnóstico. Entre los síntomas más frecuentes figuran los estornudos y la congestión nasal, por lo que los especialistas recomiendan consultar al médico ante molestias persistentes y extremar los cuidados durante los días de viento Zonda, mientras se espera que la llegada del fenómeno de El Niño aporte mayor humedad y alivio en la próxima temporada.
