La pobreza infantil en Argentina mostró una importante disminución durante 2025. Según un informe de UNICEF, el índice se ubicó en el 42,3%, lo que representa una caída significativa respecto de los niveles registrados durante el período más crítico de la crisis económica reciente.
De acuerdo con las estimaciones del organismo, alrededor de 2,4 millones de niñas, niños y adolescentes dejaron de ser pobres durante el último año gracias a la recuperación parcial de los ingresos familiares, la desaceleración de la inflación y el impacto de las políticas de asistencia social destinadas a los sectores más vulnerables.
La pobreza infantil continúa bajando durante la gestión de Javier Milei, y se ubicó en 42,3% en el segundo semestre de 2025, según UNICEF.
— Ministerio de Capital Humano (@MinCapHum_Ar) June 9, 2026
Cayó casi 25 puntos porcentuales desde el pico registrado en el primer semestre de 2024, y alcanzó su nivel más bajo desde 2018.
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El informe destaca que la mejora se consolidó luego del fuerte deterioro registrado durante el primer semestre de 2024, cuando la pobreza infantil había superado el 67% y afectaba a más de ocho millones de menores en todo el país. Posteriormente, la tendencia comenzó a revertirse con una recuperación gradual de los ingresos reales de los hogares.
Asimismo, advierten que la tendencia a la baja de los valores respecto al mismo período del 2024, para el primer semestre del actual 2026 podría cambiar y prevén un aumento del cercano al 44,4% de la pobreza infantil.
En este punto, tanto el avance de los ingresos de las familias como las canastas básicas, el mercado laboral y las transferencias sociales son factores determinantes que explicarían el posible cambio, de manera parcial, de la tendencia en baja observada durante el último tiempo.
La pobreza infantil sigue siendo elevada
A pesar de la mejora, UNICEF remarcó que la situación continúa siendo preocupante. El organismo señaló que más de cuatro de cada diez niños argentinos aún viven en condiciones de pobreza monetaria y que persisten importantes desigualdades vinculadas al nivel educativo de los adultos, la calidad del empleo y el lugar de residencia.
Las mayores tasas de pobreza se registran en hogares con trabajadores informales, en familias monoparentales encabezadas por mujeres y en barrios populares, donde los indicadores siguen muy por encima del promedio nacional.
El rol de las políticas sociales
El estudio también subrayó la importancia de las transferencias directas de ingresos, como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y otros programas de asistencia. Según UNICEF, estas herramientas resultaron fundamentales para contener la indigencia infantil y evitar que más de un millón de niños cayeran en situaciones de pobreza extrema.
Desde el organismo consideraron que la mejora observada constituye una señal positiva, aunque advirtieron que será necesario sostener políticas de protección social y promover la generación de empleo formal para consolidar la tendencia y reducir de manera estructural la pobreza que afecta a la infancia argentina.
