Mientras el Gobierno de Alfredo Cornejo y el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) intentan acercar posiciones en la mesa paritaria, un informe oficial volvió a poner números sobre la mesa. Según datos difundidos por el Ejecutivo, Mendoza se ubica en el décimo lugar del país en materia de salarios docentes, un dato que llega en un momento clave de la discusión salarial.
El estudio fue elaborado por el Ministerio de Educación, Cultura, Infancias y DGE con información provista por organismos nacionales. Toma como referencia el salario neto de bolsillo de un maestro de grado sin antigüedad y con jornada simple, con corte a enero de 2026, y excluye a las provincias patagónicas para evitar distorsiones por adicionales geográficos.
En ese esquema, el salario inicial neto en Mendoza asciende a $762.270, posicionando a la provincia por encima de distritos como Buenos Aires y liderando la región de Cuyo.
El documento oficial también detalla que:
- Un docente con 10 años de antigüedad percibe un salario bruto de $984.805.
- En zonas con bonificación por ubicación, el monto puede trepar a $1.130.847.
- La estructura salarial contempla adicionales como el ítem Arraigo, destinado a incentivar la permanencia en una misma institución.

Desde el Ejecutivo sostienen que estos componentes forman parte de una política integral que impacta en el sistema previsional y en la obra social, a diferencia de otras provincias que apelan a sumas no remunerativas para elevar el piso salarial.
El ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, defendió la metodología utilizada y pidió analizar los rankings con información oficial. Además, explicó que la posición puede variar entre el puesto 10 y el 12 según el cargo y los ítems considerados.
“Mendoza ha mejorado relativamente su salario en el último año”, aseguró el funcionario, y ratificó la continuidad del esquema de incentivos atados a la permanencia y al desempeño docente. Según argumentó, la menor rotación en las escuelas impacta positivamente en los aprendizajes y en los resultados de evaluaciones provinciales.
Del otro lado de la mesa, el SUTE —conducido por Gustavo Correa— rechazó la primera propuesta oficial del 7% para el primer semestre (5% en marzo y 2% en mayo). El gremio reclama una recomposición cercana al 15%, al considerar que el aumento ofrecido no compensa la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación.
Además, desde el sindicato cuestionan el peso de los adicionales en la comparación nacional. Señalan que no todos los docentes perciben el ítem Arraigo y que, sin esos componentes, la provincia descendería varios puestos en el ranking.
La próxima reunión paritaria será este viernes y el Gobierno anticipó que podría presentar alternativas que incluyan mejoras por fuera del básico. La tensión sigue abierta y, mientras tanto, los números oficiales y el reclamo gremial vuelven a marcar el pulso de una negociación que impacta de lleno en miles de docentes mendocinos.
