Un informe elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) y la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) advirtió que desde la asunción del presidente Javier Milei se perdieron cerca de 300.000 puestos de trabajo formales en Argentina.
Según el relevamiento, en febrero de 2026 el empleo asalariado registrado mostraba una caída de aproximadamente 290.000 puestos respecto de noviembre de 2023, mes previo al inicio de la actual gestión nacional. La disminución equivale a una baja cercana al 3% del empleo formal.
Los datos surgen de los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que incluye a trabajadores asalariados del sector privado, del sector público y del régimen de casas particulares.
Una leve recuperación que no alcanza
El informe destaca que de alrededor de 8.000 puestos de trabajo registrados, luego de varios meses consecutivos de caída. Sin embargo, los investigadores sostienen que esa recuperación todavía no alcanza para revertir las pérdidas acumuladas desde fines de 2023.
En la comparación interanual, es decir entre febrero de 2025 y febrero de 2026, el empleo formal también registró una reducción de aproximadamente 106.000 puestos de trabajo.
El sector privado también muestra retrocesos
Uno de los datos más relevantes del estudio es la situación del empleo privado registrado. De acuerdo con los especialistas, este segmento perdió alrededor de 206.000 puestos de trabajo desde noviembre de 2023.
Las mayores bajas continúan concentrándose en actividades vinculadas a la industria manufacturera y al comercio, sectores que atraviesan una desaceleración de la actividad económica y una caída del consumo.
Por el contrario, algunas actividades vinculadas a la minería comenzaron a mostrar señales de recuperación durante los últimos meses, aunque todavía presentan balances negativos en la comparación anual.
El debate sobre el empleo
La evolución del mercado laboral se convirtió en uno de los principales puntos de discusión sobre el rumbo económico del Gobierno nacional.
Mientras desde la administración de Javier Milei destacan la reducción de la inflación, el equilibrio fiscal y algunos indicadores de recuperación económica, distintos estudios privados y académicos advierten que el empleo formal todavía no logra recuperarse y que parte de la actividad se está desplazando hacia trabajos informales o de menor estabilidad.
En ese contexto, el informe de la UBA vuelve a poner el foco sobre una de las variables más sensibles para la economía argentina: la generación de empleo registrado y su capacidad para acompañar la recuperación de la actividad económica.
