Uno de los hechos más aberrantes del último periodo fue el culminado en un juicio abreviado en San Rafael, donde un hombre reconoció el haber abusado sexualmente de su cuñada. La mujer sufre una grave discapacidad que la tiene en silla de ruedas.
Según las declaraciones de la víctima, los abusos llevaban sucediendo desde hace 27 años de manera intermitente. Aun así, la Justicia pudo actuar sobre lo sucedido recientemente por la prescripción de los ataques anteriores.
El sufrimiento de la víctima por parte del esposo de su hermana llegó a darse a conocer a mediados del 2025, cuándo ella decidió contarle a su psicólogo en el proceso de su tratamiento. Según su relato, difundido por diario Uno, la violencia contra ella comenzó cuando tenía apenas 17 años. En ese momento, la mujer vivía con su madre y sus hermanos en el centro del departamento de San Rafael. El victimario y su hermana vivían en la casa de al lado pero dentro del mismo terreno.
En medio de su impactante confesión, la mujer comentó que el primer hecho de violencio ocurrió en un momento de su vida donde ella se encontraba particularmente débil y vulnerable. Su hermana, en ese momento, estaba internada por haber dado a luz a su bebé en el hospital. Cómo la víctima había quedado sola en la vivienda, el hombre aprovechó para cometer el abuso sexual.

Este incidente fue el punto de partida a una serie de agresiones que se repetían en reiterados momentos, especialmente durante la noche. El calvario duró varios años y los abusos fueron intermitentes, para por fin ser revelados por la mujer muchos años después en sus sesiones de terapia.
Para asegurarse de que la mujer no hablara, el victimario la amenazaba y la obligó a “llevarse todo a la tumba”. Incluso llego a comentarle que su esposa ya no quería tener relaciones con él, por eso ahora “le tocaba a ella”.
Gracias a la confesión de la víctima y el asesoramiento psicológico que recibió, se logró realizar la denuncia correspondiente e iniciar una investigación. Sin embargo, la Justicia solo puede actuar sobre los hechos ocurridos entre el 2013 y el 2016, ya que los anteriores prescribieron por el paso del tiempo.
La sentencia de seis años de prision por el delito de abuso sexual con acceso carnal en indeterminada cantidad de veces fue dictada por la jueza María Laura Vera, quién logró concretar el acuerdo entre la Fiscalía y la defensa del ahora condenado.
La identidad de la víctima se mantiene en total confidencialidad para asegurar su protección e integridad.
