Tras un inicio de semana marcado por la volatilidad de los mercados financieros, producida por la escalada en la disputa comercial entre Estados Unidos y China, el presidente norteamericano Donald Trump decidió este miércoles pausar por 90 días la aplicación de los aranceles recíprocos a las importaciones a aquellos países que no hayan tomado represalias en contra de su iniciativa. En contraposición a esto, decidió endurecer su postura contra China, y aumentó nuevamente los aranceles para ese país, los cuales se situarán en 125%.
“Basándome en la falta de respeto que China ha mostrado a los mercados mundiales, por la presente elevó el arancel cobrado a China por los Estados Unidos de América al 125%, con efecto inmediato”, anunció Trump en su red social Truth Social.
A la vez que anunciaba el aumento de tarifas para China, el presidente norteamericano aseguró haber “autorizado una pausa de 90 días y una reducción sustancial del arancel recíproco durante este período, del 10%, también con efecto inmediato“. De este modo, Estados Unidos mantiene un esquema arancelario del 10% para la mayoría de los países, y suma gravámenes adicionales para algunos bloques como la Unión Europea, que ahora pasará a tributar un 20% en promedio.
La postura de Trump contra China se da luego de que este miércoles el país asiático elevara los aranceles a los bienes estadounidenses de un 34% a un 84% como respuesta al gravamen del 104% que Estados Unidos le había aplicado el martes a los productos chinos.
Por su parte, China también acusó a Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) de violar las normas internacionales comerciales con sus aranceles recíprocos.
