La investigación por el triple crimen de Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15) sumó un nuevo capítulo tras la detención de Ariel Giménez, de 29 años, en Florencio Varela. El hombre fue identificado como la persona contratada para cavar el pozo en el que la organización criminal ocultó los cuerpos de las jóvenes víctimas de un presunto ajuste de cuentas narco.

La captura se produjo el viernes 26 de septiembre por la noche, en un operativo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Fuentes del caso detallaron que Giménez no formó parte del grupo que secuestró y torturó a las chicas, pero tuvo un rol clave en el encubrimiento. Al haber tirado su celular tras conocerse el crimen, no recibió aviso del allanamiento y fue interceptado cuando regresaba a su casa.
El expediente está enmarcado dentro de una megacausa contra una red narco que operaba en el sur del conurbano. En las próximas horas, Giménez será indagado por la Justicia, mientras la investigación continúa en busca de otros integrantes de la banda.

Entre los más buscados está el señalado líder de la organización, Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, sobre quien pesa una orden de captura internacional. Está acusado de homicidio agravado con ensañamiento, alevosía y violencia de género en tres hechos, delitos que prevén una pena de hasta 35 años de prisión.
En los últimos días también fueron detenidos Miguel Ángel Villanueva Silva (27), Iara Daniela Ibarra (19), Andrés Maximiliano Parra (18) y Magalí Celeste González Guerrero (28). Además, en la ciudad boliviana de Villazón cayó Víctor Sotacuro Lázaro, presunto miembro de la misma organización.
El caso, que ya conmocionó a la sociedad por la brutalidad de lo ocurrido, continúa revelando la dimensión de la red criminal detrás del triple crimen. Las autoridades judiciales no descartan nuevas detenciones en las próximas semanas.