La trágica muerte de Alejandro Águila (12), el niño chileno de padre argentino que falleció al ser arrastrado por un auto robado cuando regresaba de un viaje por Mendoza, sigue generando conmoción. La encerrona se produjo en el barrio de San Bernardo, en el país trasandino. Luego de varios días de la fatalidad, quien se volvió a expresar al respecto fue el presidente de Chile, José Antonio Kast.
Este lunes, el mandatario trasandino respaldó el avance legislativo de la denominada “Ley Alejandro”, impulsada tras el asesinato de Alejandro. Además, confirmó que recibirá a familiares de víctimas de delitos violentos para analizar nuevas medidas contra la delincuencia juvenil. “Queremos reunirnos con las familias de Joaquín, de Alejandro y de los distintos menores que han fallecido a manos de asesinos juveniles para ver cómo enfrentar esto“, afirmó Kast durante una entrevista con Radio Polar. Según explicó, el encuentro se concretaría tras su regreso de una gira oficial por Paraguay y Uruguay.
Kast sostuvo que el crimen de Alejandro no fue un hecho aislado y recordó otros casos que conmocionaron a Chile en los últimos años. “Lamentablemente no habíamos tenido hasta ahora conciencia total en el Parlamento de que vamos a una legislación que enfrente esta nueva situación, que a todos nos tiene golpeados“, expresó.
El presidente señaló que el Ejecutivo trabaja junto a distintos ministerios en proyectos para combatir los delitos cometidos por menores y advirtió sobre el crecimiento del crimen organizado: “Tememos que nuestros jóvenes sean instrumentalizados por el crimen organizado y sean herramientas del delito“. En ese sentido, aclaró que las iniciativas no estarán enfocadas únicamente en endurecer las penas, sino también en fortalecer la rehabilitación y el acompañamiento de adolescentes en el sistema educativo.
La muerte de Alejandro Águila
Alejandro Águila murió el 18 de junio en la comuna de San Bernardo, luego de quedar enganchado con el cinturón de seguridad cuando delincuentes robaron el vehículo en el que viajaba junto a su padre, oriundo de Mendoza, y una tía.
De acuerdo con la investigación, el niño fue arrastrado durante casi tres kilómetros mientras los asaltantes escapaban. Por el hecho permanecen detenidos seis sospechosos, imputados por el delito de robo con homicidio.
