Un notorio giro en las proyecciones financieras inunda el mercado cambiario tras la contundente victoria de Javier Milei en las elecciones de medio término. Como resultado, el valor del dólar experimenta una fuerte baja, reflejando la interpretación del mercado de que el electorado respaldó en las urnas el actual rumbo económico impulsado por el oficialismo.
En este marco, la cotización del dólar minorista en el Banco Nación retrocede $145, equivalente a una caída del 9,5%, para ubicarse en $1.370. De manera similar, el valor mayorista, que había cerrado la semana anterior en $1.492, se desploma a $1.345.
Por su parte, el dólar cripto, que opera las 24 horas, había marcado la tendencia a la baja el día domingo, y este lunes mantiene esa dinámica al ceder otro 8,2% y cotizar en $1.470. En sintonía, los dólares financieros también muestran una intensa descompresión: el Contado con Liquidación (CCL) disminuye un 11% hasta los $1.383,26, mientras que el dólar MEP pierde un 10,7%, quedando también en $1.383,26. A su vez, el dólar blue registra una merma superior al 8%, situándose en $1.400.
El dólar oficial minorista, que había finalizado la semana pasada en $1.515 en el Banco Nación, ahora cae notablemente por debajo de los $1.400. El resonante triunfo de La Libertad Avanza (LLA) alimenta las expectativas de una mayor estabilidad cambiaria y una reducción de la volatilidad observada en las jornadas previas.
“El Gobierno preservará el esquema de bandas cambiarias, anclando las expectativas de inflación y permitiendo una baja de las tasas, a niveles que esperamos que rápidamente converjan a alrededor de 25%-35%”, comentó Max Capital en su informe del día. Desde esta consultora, también actualizaron sus proyecciones: esperan una apreciación de la moneda hacia el rango de $1250-$1300, reingresando a las bandas, las cuales, estiman, se prolongarán al menos hasta mediados de 2026.
“El Tesoro de EE.UU. podrá cerrar posiciones con ganancia, mientras el gobierno gradualmente acumula reservas dentro de las bandas, validando su estrategia. Aumentarán los flujos externos de Inversión Extranjera Directa (IED), deuda y portafolio”, pronosticaron.
Martín Polo, estratega en jefe de Cohen Aliados Financieros, analizó el esquema de bandas. Anticipó que “es poco probable que, con el rotundo triunfo y la positiva recepción en los mercados, el gobierno ensaye un cambio de régimen cambiario al menos en el corto plazo”. No obstante, advierte que, a pesar de una menor dolarización de carteras, “los flujos del mercado cambiario continuarán tensionados”.
Según Polo, la demanda ha superado a la oferta desde mediados del año pasado, generando un déficit persistente en la cuenta corriente que solo fue interrumpido por medidas gubernamentales puntuales. “Bajo el esquema de bandas actual, el Gobierno solo puede acumular reservas emitiendo deuda, por lo que podría volver a testear el mercado con la emisión de Bontes o recurrir a financiamiento directo de bancos internacionales”, alertó.
Para este experto, si el plan avanza, el Gobierno podría mantener las bandas actuales, aunque aún no se define cómo serán en 2026. Considera que “sería saludable para el programa una actualización de las bandas, con un piso más alto –más cerca de la cotización actual–, que permita al propio BCRA comprar en el mercado de cambios, evitando así una nueva pérdida de competitividad y una profundización del déficit en la cuenta corriente, además de favorecer una acumulación de reservas más rápida”.
