La tarde avanzaba con normalidad en el Teatro Griego Frank Romero Day, en Ciudad, hasta que el trabajo se transformó en tragedia. Un técnico de apenas 21 años se desplomó mientras cumplía tareas en el predio y, pese a los intentos desesperados por salvarlo, murió minutos después en el hospital.
Según las primeras informaciones, el joven habría sufrido una descompensación que derivó en una caída. La escena fue inmediata y conmocionante: compañeros que interrumpieron lo que estaban haciendo, llamados urgentes y una ambulancia —ya presente en el lugar por el operativo— que activó de inmediato el protocolo de emergencia.
Los profesionales de la salud comenzaron maniobras de reanimación cardiopulmonar en el mismo teatro, en medio de un clima de tensión y angustia. Cada segundo contaba. Luego fue trasladado de urgencia al Hospital Español, donde ingresó a la guardia con RCP en curso. El esfuerzo médico se extendió durante varios minutos, pero no alcanzó. Poco después, se confirmó el fallecimiento.
La noticia golpeó con fuerza a quienes compartían la jornada laboral y a todo el entorno del emblemático escenario al aire libre. Lo que debía ser una jornada más de trabajo terminó marcada por el silencio y la incredulidad.
La Justicia inició una investigación para determinar con precisión qué ocurrió y establecer las causas del deceso.
