La tragedia provocada por los terremotos que sacudieron Venezuela mantiene en vilo a familias dentro y fuera del país. En Mendoza, Keila Brito, una venezolana radicada desde hace ocho años en la provincia, intenta comunicarse sin éxito con su hermano y otros familiares que viven en La Guaira, una de las zonas más castigadas por los movimientos sísmicos. Al mismo tiempo, el futbolista argentino Lucas Trejo denunció la desaparición de su esposa y sus hijos tras el derrumbe del edificio donde residían.
Keila relató que perdió contacto con su hermano, quien vive en la zona de Quebrada La Iguana, cerca del principal aeropuerto venezolano. Según explicó, la falta de electricidad y de servicios de comunicación dificulta cualquier intento de obtener información sobre los habitantes de la región. La mujer también aguarda noticias de familiares que se encontraban en Los Corales, donde varios edificios sufrieron graves daños, entre ellos el complejo Coral Beach, que colapsó por completo.

La situación es igual de angustiante para Lucas Trejo, defensor cordobés del Club Sport Marítimo de La Guaira. A través de sus redes sociales, el jugador informó que el edificio donde vivían su esposa Yanina Maranella y sus hijos Aarón y Ainhoa se derrumbó durante el terremoto, y desde entonces no volvió a tener contacto con ellos. “No sé nada de mi familia. Por favor, oren por ellos”, escribió en un desesperado pedido de ayuda que rápidamente se viralizó.
Mientras continúan las tareas de rescate entre los escombros, las autoridades venezolanas informaron que al menos 164 personas murieron y más de 900 resultaron heridas. La emergencia golpea especialmente a Caracas y al estado de La Guaira, donde persisten los problemas de infraestructura y comunicación. Con cientos de desaparecidos y equipos de búsqueda trabajando contrarreloj, miles de familias siguen aferradas a la esperanza de recibir noticias de sus seres queridos.
