La votadora de Cambia Mendoza en la Cámara de Diputados rechazó este miércoles el pedido de juicio político contra la vicegobernadora Hebe Casado, impulsado por un grupo de abogados y dirigentes radicales disidentes tras la polémica generada por sus publicaciones sobre la selección de Francia, que derivaron en que la Embajada de ese país la declarara persona non grata.
La solicitud, presentada por el constitucionalista Miguel Mathus Escorihuela junto a otros doce firmantes, planteaba la causal de “desorden de conducta” y sostenía que las expresiones de Casado habían provocado un conflicto diplomático, afectado la imagen institucional de Mendoza y resultaban incompatibles con la investidura que ocupa.

La votación se realizó en el marco de lo establecido en el artículo n° 109, inciso 2, de la Constitución Provincial: “Una vez presentada (el pedido de juicio político), la Cámara decidirá por votación nominal y a simple mayoría de votos, si los cargos que aquella contiene importan falta o delito que dé lugar a juicio político. Si la decisión es en sentido negativo, la acusación quedará de hecho desestimada”.

Nadie del oficialismo avaló el pedido, por orden del Gobierno y que ejecutó el titular de la Cámara, el ultracornejista Andrés Lombardi, aunque puertas para adentro hay mucho enojo con la sanrafaelina. Sin embargo, ninguno se arriesgó a exponerla. Así, con el blindaje de radicales, el Pro y La Libertad Avanza el proyecto quedó archivado.
Pero 11 legisladores de los bloques PJ, Fuerza Patria y La Unión Mendocina apoyaron la apertura del proceso. Durante el debate, la oposición coincidió en que, más allá del desenlace, el planteo merecía un tratamiento institucional y advirtió sobre el impacto que el episodio tuvo para la provincia.
El presidente del bloque Fuerza Patria, Lucas Ilardo, sostuvo que el problema no era mencionar el origen africano de varios futbolistas franceses, sino “sugerir que ellos no representan legítimamente a Francia“. Según afirmó, “ese razonamiento produce una concepción racial que es rechazada por todas las democracias del mundo”. También cuestionó que Casado no hubiera pedido disculpas públicas y aseguró que “no podemos instalar el odio como medio pedagógico”.
En la misma línea, Jorge Difonso (La Unión Mendocina) consideró que la Cámara debió escuchar primero a los impulsores del pedido antes de resolver su archivo. Recordó que entre los firmantes figuran reconocidos constitucionalistas mendocinos y sostuvo que el conflicto diplomático “se podría solucionar con un poco de humildad”.
Desde el oficialismo, César Cattaneo defendió la decisión de rechazar el juicio político y sostuvo que el conflicto ya había sido encauzado institucionalmente por el gobernador Alfredo Cornejo, quien expresó la posición oficial del Gobierno ante la Embajada de Francia. Sin embargo, en la carta no hay un pedido de disculpas explícito y nadie se hace cargo del exabrupto de su vicegobernadora.

“Las instituciones ya actuaron por la vía que corresponde. Esa intervención fue clara, responsable y suficiente para resguardar los vínculos de nuestra provincia”, afirmó el legislador. También diferenció las publicaciones realizadas por Casado en sus redes sociales de una política de Estado y advirtió que convertir a la Legislatura en un ámbito para juzgar expresiones individuales implicaría desvirtuar su función.
