Los últimos datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec dejaron un panorama mixto en Mendoza: la tasa de empleo creció un 1,1%, pero la desocupación subió del 6,1% al 6,4% interanual en el segundo trimestre de 2025. El aumento en la tasa de actividad, que pasó del 49,5% al 50,8%, muestra que más mendocinos salieron a buscar trabajo en un contexto económico complejo.
Pese a este incremento, Mendoza mantiene un nivel de desempleo más bajo que otros grandes conglomerados como Rosario, Córdoba o Buenos Aires, lo que se explica en parte por su matriz productiva diversificada, con impulso en servicios, economía del conocimiento, industria de videojuegos y comercio.
Sin embargo, el informe también expuso las desigualdades persistentes: las mujeres siguen siendo el grupo más golpeado por la falta de empleo formal y por la carga de las tareas de cuidado, mientras que los jóvenes enfrentan serias dificultades para acceder a su primer trabajo registrado.

El rol de las pequeñas y medianas empresas resulta clave. Las Pymes continúan siendo el sostén del empleo privado, muchas veces reteniendo trabajadores a pesar de la coyuntura adversa. En este escenario, los programas provinciales Enlazados y Enlace Joven funcionan como apoyo: subsidian parte de los salarios y permiten la incorporación mensual de entre 900 y 1.100 personas.
Otra tendencia en alza es el fenómeno del segundo empleo, cada vez más buscado por profesionales y trabajadores calificados para compensar la pérdida de poder adquisitivo. A esto se suma la informalidad y la temporalidad en sectores como la cosecha o la industria conservera, que condicionan la estabilidad del mercado laboral.
A diferencia de otras provincias que sufrieron un desborde del desempleo en 2024, Mendoza logró contener el impacto gracias al sector privado y a políticas locales de empleo. No obstante, especialistas advierten que la recuperación será sostenible solo si se garantiza la estabilidad macroeconómica nacional.
El proceso electoral en marcha y la incertidumbre política aparecen como variables que también inciden en el humor económico. El mercado laboral mendocino, aunque con avances, sigue mostrando tensiones que exigen atención inmediata.
