Las expectativas inflacionarias de la población volvieron a subir en marzo y se ubicaron por encima de las proyecciones de los especialistas. Según un informe del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, los argentinos estiman una inflación del 4% para este mes, superando el 3,65% que habían proyectado en febrero (una suba que marca un cambio en la percepción social frente a la evolución de los precios).
Este dato contrasta con las previsiones de economistas y bancos relevadas por el Banco Central de la República Argentina, que en su informe REM calcularon una inflación del 2,5% para marzo (incluso por debajo del 2,7% que habían estimado para febrero). La brecha entre lo que percibe la gente y lo que proyectan los analistas vuelve a quedar en evidencia.

A nivel anual, las expectativas también muestran matices. La población proyecta una inflación del 33,5% para los próximos doce meses, lo que representa una leve baja respecto del 35,7% registrado en la medición anterior (aunque sigue siendo un nivel elevado en términos históricos recientes).
Las diferencias se profundizan al analizar los datos por región y nivel socioeconómico. En la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano las expectativas son más altas (36,1% y 35,7%), mientras que en el interior del país se ubican en torno al 32% (lo que refleja distintas percepciones según el contexto económico local). En cuanto a los ingresos, los hogares de menores recursos prevén una inflación más alta que los de mayores ingresos, aunque ambos grupos redujeron sus estimaciones respecto al mes anterior.
Por último, el dato oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo se conocerá el 14 de abril. Mientras tanto, las estimaciones privadas más recientes ubican la inflación entre el 2,8% y el 3% (por encima del REM inicial), aunque los relevamientos de la UTDT siguen mostrando una constante: la percepción inflacionaria de la sociedad suele ser mayor que la de los economistas.
