El departamento de San Carlos despidió con profundo dolor a Lorenzo Rosales Galdame, el niño de 6 años que perdió la vida en el trágico accidente vial ocurrido el pasado 31 de diciembre en la Ruta 7, en la zona de Potrerillos. Familiares, amigos y vecinos acompañaron el último adiós a “Lolo”, como lo llamaban con cariño.
Fue una jornada marcada por el silencio, las lágrimas y el abrazo colectivo de una comunidad atravesada por una pérdida que conmueve y duele.
Lolo viajaba junto a su madre, María José Galdame, rumbo al Parque Provincial Aconcagua para pasar Año Nuevo con su padre, quien se encontraba trabajando en el lugar. El viaje familiar se vio abruptamente interrumpido cuando el vehículo en el que se trasladaban desbarrancó en un accidente en solitario, sin la intervención de otros rodados. El niño falleció en el lugar pese a los esfuerzos por reanimarlo.
Mientras María José continúa internada en el Hospital Central y evoluciona favorablemente, la despedida de su hijo se convirtió en un momento de recogimiento y acompañamiento para quienes conocieron a Lolo, un niño cuya vida se apagó demasiado pronto y cuya ausencia deja una huella imborrable.
La despedida fue también un gesto de amor y respeto, una forma de sostener a la familia en el momento más difícil. En San Carlos, el tiempo se detuvo por unas horas para decir adiós a Lolo, con la esperanza de que el cariño colectivo abrace a quienes hoy enfrentan el dolor más profundo.
