A todo o nada. Así afrontaron su partido River y Monterrey, conscientes de que el triunfo agónico del Inter de Milán sobre Urawa Red Diamonds no les daba margen para las especulaciones. El Millonario por momentos fue amplio dominador del juego, desbordó a los mexicanos pero no pudo vulnerar el arco defendido por Esteban Andrada y el partido terminó empatado.
Con ese escenario, mexicanos y argentinos disputaron con vehemencia cada pelota. Si bien el inicio del partido encontró a Monterrey siendo más peligroso, con el correr de los minutos todo se emparejó y los instantes finales de la primera mitad fue River el que arrinconó contra su arco a Rayados.
El complemento no fue diferente a lo que se vio en la primera mitad: mucha fricción y poco juego. Dentro de lo poco que ofrecía el partido, River siempre fue mucho más peligroso.

Con el Millonario volcado al ataque y generando situaciones, el arquero Esteban Andrada se erigió como figura al evitar en reiteradas ocasiones la caída de su arco, principalmente frente a Miguel Borja, quien desde que ingresó contó con varias situaciones claras para romper la igualdad.
Pese a los embates de los dirigidos por Marcelo Gallardo, el partido terminaría igualado. El resultado le sienta mejor a los mexicanos, que jugarán la última fecha contra el rival más débil del grupo que, además, ya está eliminado.
River, por su parte, se queda con el sabor amargo de saber que deberá jugarse la clasificación ante el rival más complejo de la zona. Como si eso fuera poco, el Millonario afrontará el partido ante el Nerazurri con tres bajas importantes: Enzo Pérez y Giuliano Galoppo llegaron al límite de tarjetas amarillas, por lo que deberán purgar una fecha de suspensión, y Kevin Castaño, que fue expulsado por doble amonestación.
De este modo, el Muñeco tendrá que armar un mediocampo nuevo para jugarse el pase a octavos el próximo miércoles, desde las 22 horas. La buena noticia para el Millonario es que con un empate frente a los italianos asegurará su boleto a la siguiente instancia del torneo.
