La producción legislativa de Mendoza durante el período ordinario 143° (del 1 de marzo de 2025 al 28 de febrero de 2026) expone un dato central: la actividad estuvo fuertemente concentrada en un grupo reducido de legisladores, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. En total, los diputados mendocinos presentaron 132 proyectos y los senadores 63, dentro de un Congreso que superó las 7.400 iniciativas (de las cuales solo el 32,6% fueron proyectos de ley).
El ranking muestra con claridad a los principales protagonistas. La senadora Anabel Fernández Sagasti encabezó con 51 proyectos, seguida por los diputados Adolfo Bermejo (32) y Martín Aveiro (27). Más atrás aparecen Lourdes Arrieta y Julio Cobos (18 cada uno), mientras que otros legisladores tuvieron una participación considerablemente menor. En el extremo opuesto, Facundo Correa Llano no registró proyectos propios en todo el período (a diferencia de casos como Luis Petri o Emir Félix, que asumieron en diciembre y contaron con poco margen de acción).

Otro aspecto clave es el tipo de iniciativas presentadas. Del total, predominaron las resoluciones (45,5%) por sobre los proyectos de ley (39,4%), lo que marca una tendencia hacia herramientas legislativas de menor impacto normativo (las declaraciones representaron el 15,2%). En materia de leyes, Bermejo lideró con 17 proyectos, seguido por Aveiro y Mercedes Llano, lo que lo posiciona como uno de los más activos en términos de propuestas con peso real en el Congreso.
Si se analiza el impacto a nivel nacional, el peso mendocino resulta limitado. Sobre más de 2.400 proyectos de ley presentados en ambas cámaras, ningún legislador de la provincia supera el 2% del total, lo que refleja tanto la escala del Congreso como la atomización de la producción parlamentaria. Incluso los más activos aportan menos de un punto porcentual cada uno.
El informe también deja una conclusión política: los legisladores que finalizaban su mandato concentraron mayor actividad, con promedios cercanos a los 19 proyectos (frente a los 12 de quienes continúan en funciones y apenas dos de los recién asumidos). La radiografía final muestra una delegación con ritmos muy distintos, donde la distancia entre el máximo (51 proyectos) y el mínimo (0) evidencia formas muy dispares de ejercer el rol legislativo.
