Tras la inminente disolución del Consejo de Fútbol, Juan Román Riquelme se lanzó a la búsqueda de un mánager para intentar cambiar el rumbo de Boca en medio de la crisis deportiva e institucional que atraviesa el club.
La idea es clara: centralizar las decisiones del plantel profesional en una figura con experiencia y ascendencia, pero también con una condición no escrita que se mantiene desde la etapa del Consejo: la cercanía con el presidente.

Entre los primeros nombres que comenzaron a sonar se encuentran algunos históricos, tanto del club como del propio entorno de Riquelme. El principal candidato es José Pekerman, quien a sus 75 años está libre y mantiene una relación estrecha con él.
Otro nombre con peso es el de Carlos Fernando “el Mono” Navarro Montoya, ídolo del club y ex coordinador de Inferiores al inicio de la gestión Ameal – Riquelme. Aunque dejó su cargo en septiembre por “cuestiones familiares”, su relación con Román siguió intacta e incluso llegó a perder su puesto como panelista en ESPN por defenderlo públicamente.

También se menciona a Alberto “Beto” Márcico, quien hizo campaña con la oposición en las últimas elecciones, pero en los últimos meses se mostró cercano a Riquelme.
Por último, Marcelo “Chelo” Delgado, uno de los miembros más silenciosos del extinto Consejo, podría asumir el rol de mánager en soledad. Su bajo perfil lo diferencia de Serna y Cascini, y no se descarta que gane terreno si Román opta por una figura interna ya instalada en el día a día del plantel.
