Personal de la Subsecretaría de Ambiente y de la Dirección de Áreas Protegidas realizó un relevamiento operativo en el Área Natural Protegida Manzano Portillo de Piuquenes, en el Valle de Uco. La inspección incluyó la revisión de las instalaciones de la Seccional de Guardaparques y la colocación de nueva cartelería informativa para ordenar la circulación de turistas nacionales e internacionales durante los meses de verano.
El despliegue busca implementar en el territorio las pautas del nuevo Plan de Gestión del área. Según explicó el director de Áreas Protegidas, Iván Funes Pinter, los trabajos apuntan a coordinar el uso recreativo del espacio con la conservación del ecosistema.
La reserva abarca unas 314.600 hectáreas repartidas entre Tunuyán, Tupungato y San Carlos. El predio alberga glaciares, nieves permanentes y cuencas hídricas clave, además de contar con valor histórico por albergar el Paso del Portillo de Piuquenes —ruta transitada por el General José de San Martín en 1823— y senderos vinculados al paso de Charles Darwin.

Por sus características geográficas, la zona es un polo habitual para la práctica de trekking, andinismo, escalada, cabalgatas y pesca deportiva. Ante este flujo constante de personas, Funes Pinter remarcó la necesidad de garantizar un acceso regulado para evitar el impacto ambiental sobre la flora y fauna autóctonas.
Desde el área gubernamental recordaron la obligatoriedad de registrarse con el personal de guardaparques al ingresar, la prohibición de encender fuego fuera de las zonas delimitadas y la exigencia de regresar con los residuos generados. Quienes planifiquen actividades en el lugar deben tramitar el ingreso previo a través del sitio web oficial de la Dirección de Áreas Protegidas.
