La creciente demanda de atención en salud mental y la necesidad de fortalecer a los equipos que trabajan en el sistema fueron algunos de los principales ejes que atravesaron el Foro de Salud Mental “Salud Colectiva Mendoza: aportes y desafíos”, realizado en la Legislatura.
El encuentro, organizado por referentes de la oposición, reunió a representantes de los colegios profesionales de Psicología, Trabajo Social y Psicopedagogía, además de trabajadores del sistema público, referentes académicos y comunitarios. La discusión estuvo centrada en los desafíos que enfrentan actualmente las instituciones y en la necesidad de generar respuestas que involucren a distintas disciplinas.

Daniela García Gargiulo, del Colegio de Psicólogos y Psicólogas de Mendoza, puso el foco en el crecimiento de la demanda y en la mayor complejidad de las situaciones que llegan a los equipos profesionales. En ese contexto, destacó la importancia de contar con personal capacitado y de considerar también el cuidado de quienes sostienen las tareas de atención.
Desde Trabajo Social, Rubén Chipola señaló la necesidad de revisar las prácticas profesionales y las condiciones en las que se brinda atención a familias, infancias y comunidades. “Creemos en una salud de calidad y en la posibilidad de aunarnos y, colectivamente, pensar qué tipo de salud queremos”, sostuvo.
La psicopedagogía también reclamó mayor presencia dentro del sistema sanitario. Ailén Furlán planteó la necesidad de fortalecer la participación de esta disciplina tanto en la Atención Primaria como en los niveles secundarios, y de profundizar el trabajo conjunto con otras profesiones.
Uno de los debates centrales pasó por la necesidad de repensar las estrategias de cuidado más allá del modelo médico hegemónico. La segunda mesa de la jornada abordó justamente las políticas de cuidado y las distintas formas de comprender y atender la salud mental.
El encuentro dejó planteada una agenda que excede la incorporación de profesionales: fortalecer la prevención, las redes de acompañamiento, la atención primaria y la articulación entre disciplinas aparecen como algunos de los desafíos que atraviesan al sistema de salud mental mendocino.
