Desde este jueves 15 de enero, comprar un celular en Argentina será más barato. El Gobierno nacional puso en marcha la eliminación total del arancel a la importación de teléfonos móviles, una decisión que reduce la alícuota del 8% al 0% y apunta a achicar la histórica brecha de precios con otros países de la región.
La medida busca equiparar los valores locales con los de mercados como Chile, Brasil o Estados Unidos, donde los mismos dispositivos pueden costar hasta la mitad. Además, apunta a facilitar el acceso a equipos de última generación y dinamizar la competencia en el sector tecnológico.
La quita del arancel es el cierre de un proceso gradual dispuesto por el Decreto 333, diseñado para amortiguar el impacto sobre la industria nacional. En una primera etapa, aplicada en mayo de 2025, el impuesto ya había bajado del 16% al 8%. Con esta nueva decisión, el arancel queda directamente en cero.

Desde el Gobierno sostienen que la política corrige una distorsión de larga data. El vocero presidencial Manuel Adorni había calificado como “ridícula” la situación previa, donde un celular de alta gama podía costar más del doble en Argentina que en países vecinos, producto de la elevada carga impositiva.
En cuanto a los precios, el sector espera que la combinación de medidas tenga un impacto visible en el mostrador. A la eliminación del arancel se suma la reducción de los impuestos internos para productos importados, que pasaron del 19% al 9,5%. Según estimaciones del mercado, esto podría traducirse en una baja de al menos el 30% en los precios finales.
Entre los puntos centrales de la decisión se destacan:
- Arancel de importación del 0% para celulares desde este jueves.
- Impuestos internos reducidos para equipos importados y eliminados por completo para los fabricados en Tierra del Fuego, con el objetivo de sostener la competitividad de la industria local.
- Mayor oferta y variedad, con el posible ingreso de nuevas marcas y modelos que antes no llegaban al país por las barreras impositivas.
