En un giro clave, el Gobierno resolvió clausurar de forma definitiva el área de juegos tradicionales del Casino de Mendoza, situado sobre la avenida San Martín en Godoy Cruz.
Desde el pasado 5 de agosto, las mesas de paño donde operaban la ruleta, el blackjack y el póker dejaron de funcionar, dejando la oferta de la sala limitada exclusivamente a las máquinas tragamonedas.
La decisión quedó asentada en la Resolución N° 473/2026 del Instituto Provincial de Juegos y Casinos (IPJyC), en el marco de las atribuciones otorgadas por la Ley 9.718. Esta norma concede un período de un año para achicar gastos, disolver estructuras y adaptar el personal con el fin de sanear las cuentas del organismo estatal.
El cierre del sector no es un hecho aislado. Según argumentan desde el Ejecutivo provincial, responde a un déficit estructural provocado por la migración masiva de apostadores hacia las plataformas digitales. El crecimiento de los casinos en línea modificó radicalmente la rentabilidad de las salas físicas, especialmente las que requieren personal en vivo.
A este panorama de cambio tecnológico se le sumó un imponderable: el devastador incendio del Casino de Mendoza Sala Este (ubicado en el complejo Tótem Boulevard de San Martín) ocurrido en marzo. La pérdida total de dicha sala implicó un golpe financiero directo, privando al Estado provincial de percibir unos $2.500 millones en recaudación previstos para este año, con una reapertura estimada recién para 2027, según señaló diario UNO.
El cese de las mesas de paño impacta directamente sobre 81 empleados. Para gestionar la transición laboral, las autoridades fijaron un abanico de opciones:
- Retiro voluntario preferencial: Disponible hasta el 1 de octubre de 2026, garantiza el cobro de una indemnización equivalente al 120% del monto de ley (un 20% extra como incentivo).
- Reubicación o disponibilidad: Quienes prefieran mantener su fuente de trabajo podrán ser trasladados a otras dependencias del IPJyC o del Estado mendocino según su perfil técnico. En caso de no acordar un destino, pasarán a un régimen de disponibilidad de 6 meses con goce de haberes antes de proceder a la liquidación legal al 100%.
Desde el gremio (UPJCM), el dirigente Martín Caín confirmó que se encuentran negociando en mesas de diálogo para garantizar la reinserción del personal de planta, muchos de los cuales superan los 20 años de antigüedad o rondan los 50 años de edad, lo que dificulta su inserción en el mercado privado fuera del rubro.
Para quienes aún conserven fichas de juego de la sala de Godoy Cruz, el IPJyC notificó que habrá tiempo hasta el 4 de septiembre para presentarlas en caja y solicitar el canje correspondiente por dinero en efectivo. Transcurrida esa fecha, perderán su validez.
