Boca Juniors sumó un nuevo papelón copero. El Xeneize perdió en condición de local ante la Universidad Católica de Chile por 1 a 0 y quedó eliminado en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026. Ahora deberá jugar la Copa Sudamericana.
Luego de ausentarse por años de la competición que más lo obsesiona, Boca afrontaba la última fecha de la fase de grupos con la obligación de ganar para acceder a octavos de final. Tras haber comenzado de buena manera el certamen, el Xeneize se fue desinflando y de a poco se fue complicando al punto de llegar con la soga al cuello a la sexta jornada.
El equipo, que supo tener algún tramo bueno en el semestre, terminó preso de sus propias carencias: una defensa endeble, un mediocampo que cada vez genera menos fútbol y delanteros que de a poco perdieron la confianza. A eso se sumaron las lesiones.
En ese contexto espeso, y con una hinchada al borde de estallar, el conjunto de la Ribera salió a jugar el partido con más dudas e imprecisiones que de costumbre. Ni siquiera el pie de Paredes pudo destacarse. Y en ese caldo de cultivo, la U Católica de Chile hizo su negocio: armó un bloque defensivo sólido, ayudado por la falta de ideas xeneizes, y esperó alguna oportunidad para asestar el golpe de nocaut.
Y la oportunidad llegó a los 34′ del primer tiempo. Boca ejecutó mal una pelota parada a favor y, de contragolpe, el equipo chileno construyó un verdadero golazo para darle un mazazo al local. El encargado de anotar el 1 a 0, que a la postre terminó siendo lapidario para Boca, fue Clemente Montes. Fue prácticamente la única llegada de los chilenos.
¡¡GOLAZO DE CATÓLICA QUE QUIERE OCTAVOS!! Gran remate de Montes de afuera del área para el 1-0 de U. Católica vs. Boca.
— SportsCenter (@SC_ESPN) May 29, 2026
📺 Mirá TODA la CONMEBOL #Libertadores por #DisneyPlus Plan Premium pic.twitter.com/LZYqUmeaN5
A partir de ese momento todo fue nerviosismo en el Xeneize, que no tuvo en ningún momento un atisbo de reacción ante la adversidad, característica que se repitió en los últimos tiempos. Un dato tan particular como lapidario es que Boca ganó sólo un punto en los últimos cuatro partidos en la Copa.
Con la eliminación consumada, Boca tiene dos certezas: la primera es que deberá jugar la Copa Sudamericana ante O’ Higgins de Chile, y la otra es que tendrá que reconstruir el equipo prácticamente desde cero.
