La falta de pago del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) a clínicas, sanatorios y hospitales privados llevó a que, desde el 10 de febrero de 2026, varios prestadores suspendan la atención médica para jubilados y pensionados afiliados a esa obra social. La medida se implementa en La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut debido a atrasos en los pagos y a la desactualización de los valores que remunera el organismo, lo que ha generado una situación crítica para los centros de salud.
Los servicios afectados son principalmente consultas externas, prácticas ambulatorias y cirugías programadas que no revisten urgencia, mientras que las guardias, urgencias y cirugías de riesgo vital continúan atendiéndose bajo criterios médicos. Desde los prestadores remarcaron que la suspensión no responde a un paro gremial, sino a la imposibilidad de sostener la prestación sin la cancelación de las deudas pendientes.

El conflicto se profundiza por la acumulación de montos adeudados y la falta de actualización de los aranceles frente al contexto económico. Si bien el organismo habría realizado pagos parciales, las clínicas sostienen que los fondos resultan insuficientes para cubrir los compromisos pendientes y garantizar la continuidad de los servicios.
Entre los reclamos del sector figuran la regularización inmediata de la deuda, la actualización de los valores que paga el PAMI y la apertura de una mesa de diálogo urgente con las autoridades nacionales para evitar que la suspensión se extienda o se replique en otras provincias.
