Ya están los 14 nombres elegidos por Pablo Prigioni para que Argentina defienda el título de la AmeriCup de básquet en su edición Nicaragua 2025.
El entrenador del seleccionado argentino, aún en plena preparación, optó por un plantel juvenil con importantes recambios. Algunos forzados y otros consensuados. La ausencia más destacada es la de Facundo Campazzo.

El MVP de la última Liga ACB de España, quinto en su carrera, no será el capitán del equipo en el torneo que este mes comienza en Managua, dejándole el lugar de forma definitiva a la nueva camada de armadores que inician de forma concreta la transición.
El base cordobés; pieza clave en el último título continental, el subcampeonato del Mundial 2019 y el corazón del equipo durante casi una década; fue el nexo entre la Generación Dorada y una nueva camada que llegó a competir de igual a igual con las potencias. Incluso, su apellido sigue siendo el representante más cercano de Argentina en la NBA.
No aparenta ser un retiro, sólo una ventana para que los que tienen la responsabilidad de devolver a Argentina al Mundial en las siguientes ventanas y luego soñar con los Juegos Olímpicos, sumen experiencia y roce.

Hay un factor clave en la confección de la convocatoria: el acuerdo FIBA – Euroliga. Si no se reacomodan los calendarios y las ventanas de clasificatoria al Mundial siguen coincidiendo con los partidos del torneo continental “no oficial” de Europa, al igual que la NBA, Prigioni pierde una lista extensa de jugadores, teniendo que tomar entre 9 y 10 de los nombres presentes ahora.
Igualmente, los “pibes” no estarán sólos. Algunos de los convocados ya tienen historial y además se sostiene el tiro perimetral de Nicolás Brussino y la potencia de Juan Pablo Vaulet, como los sobrevivientes de la antigua camada. Gabriel Deck seguirá su recuperación en España, al igual que Nicolás Laprovittola, ambos afectados por duras lesiones.
A Laprovittola, Campazzo y Deck, se le suman Patricio Garino, Leandro Bolmaro y Luca Vildoza, todos alegando motivos personales. El último de ellos se casa. El caso de Bolmaro, quien se posicionaba post pandemia como una pieza de futuro en el seleccionado, tampoco ha sido parte de las convocatorias de 2023 y 2024.
Con una mayoría casi absoluta de jugadores sub 25, Argentina afrontará su primer torneo grande sin Campazzo desde 2012 en Londres, con el proceso de formación como prioridad, pero con las exigencias correspondientes a la camiseta que vestirán.
