Los mendocinos que crucen la cordillera este verano deben extremar los cuidados: tirar una colilla de cigarrillo en espacios públicos en Chile puede derivar en una multa de hasta 450 mil pesos argentinos. La sanción surge de una modificación a la ley antitabaco chilena, que incorporó un enfoque ambiental y endureció las penalidades para quienes contaminen espacios naturales.
La normativa prohíbe de manera expresa arrojar colillas o filtros de cigarrillos en la vía pública y en todo espacio al aire libre, con especial énfasis en playas marítimas, riberas de ríos y lagos, lugares muy frecuentados por turistas argentinos. En estos casos, la multa prevista va de 1 a 4 Unidades Tributarias Mensuales (UTM), lo que al valor actual equivale a entre 65 mil y más de 260 mil pesos chilenos, una cifra que ronda los 450 mil pesos argentinos, según la gravedad de la infracción.

Además del castigo económico, la legislación contempla una alternativa: la realización de servicios comunitarios vinculados a la limpieza de playas, ríos o lagos. Esta opción solo se aplica si el infractor la acepta; en caso contrario, la Justicia chilena impone directamente la multa. El objetivo, según remarcan desde el país vecino, es generar conciencia ambiental y promover la reparación del daño causado.
Otro aspecto clave es el sistema de control. La fiscalización no queda limitada a autoridades municipales o sanitarias, ya que en zonas costeras y riberas también pueden intervenir la policía marítima, fluvial y lacustre. Incluso, cualquier persona puede denunciar el incumplimiento de la norma, lo que incrementa las posibilidades de sanción en destinos turísticos con alta afluencia de visitantes.
En plena temporada de viajes, la recomendación es clara: en Chile, una colilla mal descartada puede salir carísima.
