Desde la madrugada del sábado hasta la mañana del domingo, hubo cinco asesinatos en Mendoza: dos en Las Heras, dos en Godoy Cruz y uno en Ciudad.
La situación en la que se encuentra Mendoza es tétrica, ya que 5 asesinatos mantuvieron en alerta a la Policía mendocina y a la Fiscalía de Homicidios.
Orden cronológico de cada uno de los crímenes de este fin de semana:
- Luisa Jacinta Coria, una mujer de 66 años que fue baleada en su casa del barrio Independencia de Las Heras. El hecho ocurrió pasada la 1 de la madrugada del sábado, en la calle Aguado al 2700, cuando dispararon desde afuera de la vivienda y la hirieron (el proyectil atravesó una ventana y le impactó en el pecho).
- La noche del mismo sábado, una secuencia de tiroteos culminó de forma trágica en el departamento de Godoy Cruz; en la intersección de las calles Terrada y Cabo Santa Inés, en el barrio Paulo VI, terminó muerto a causa de un balazo en la cabeza, el joven Guillermo Nicolás Quinteros, de tan solo 22 años de edad. La hipótesis de este homicidio apunta a la compra venta de drogas.
- Juan Emiliano Jofré, un hombre de 34 años, fue baleado en el tórax y en un brazo; siendo otra vez Las Heras el escenario de un nuevo asesinato. El hombre fue herido en la calle Almafuerte al 1400, pasadas las 00:30hs, ya en la jornada del domingo. Un testigo aportó que un sujeto conocido por la víctima llegó en moto, discutieron y la ejecutó a corta distancia, y luego escapó.
- Lucas Maximiliano Videla, un menor acuchillado, de tan solo 15 años de edad. Dos jóvenes en moto dejaron en la puerta del Hospital Lagomaggiore el cuerpo de Lucas, que se encontraba muy herido y se fueron sin dar explicación alguna. A causa de puñaladas en el tórax, en la espalda y en el cuero cabelludo, el adolescente murió al instante. Al mismo, la Policía le encontró 27 envoltorios con cocaína y más de 20.000 pesos en efectivo.

- Juan Antonio García Sepúlveda, un hombre de 77 años, alrededor de las 12 de ayer, fue hallado sin vida en su dúplex ubicado en sobre la manzana M, en el barrio Esperanza III de Godoy Cruz. Fue su sobrino quién arribó a su domicilio y lo encontró amordazado y atado de pies y manos en el baño. Se estima que murió por asfixia, ya que el cadáver no presentaba lesiones.
