La Cámara de Senadores de Mendoza aprobó por unanimidad la tercera etapa del denominado proyecto de ley Hojarasca, una iniciativa orientada a revisar y depurar el marco normativo vigente en la provincia.
La propuesta, impulsada por el Poder Ejecutivo apunta a eliminar leyes obsoletas, corregir inconsistencias y avanzar hacia un sistema jurídico más claro y actualizado.
Qué cambia con esta nueva etapa
En esta fase se analizaron 303 leyes generales sancionadas entre 1976 y 1990. Como resultado, el proyecto propone la derogación total de 149 normas, además de ajustes parciales en otros casos.
El trabajo incluyó también la incorporación de 16 leyes de períodos anteriores que no habían sido contempladas en revisiones previas y que ahora serán eliminadas.
Según explicaron durante el debate legislativo, el objetivo es reducir la acumulación de normas vigentes y facilitar tanto su aplicación como su consulta, en un contexto donde la superposición de leyes genera dificultades operativas para el Estado y los ciudadanos.
Un proceso para ordenar el sistema legal
El proyecto Hojarasca forma parte de una política más amplia de ordenamiento jurídico en Mendoza. La iniciativa busca combatir la “sobrelegislación”, es decir, el exceso de normas que, en muchos casos, quedaron desactualizadas o fueron reemplazadas por otras disposiciones.
Una tendencia que continuará
La tercera etapa se suma a un proceso que ya viene avanzando en la Legislatura provincial, con el objetivo de construir un digesto jurídico más ordenado y accesible.
Desde el oficialismo sostienen que este tipo de iniciativas no solo buscan simplificar el entramado normativo, sino también mejorar la calidad institucional, al contar con reglas más claras y coherentes.
En ese marco, la depuración de leyes aparece como una herramienta clave para modernizar el Estado y facilitar el funcionamiento de la administración pública en la provincia.
