Mendoza encendió las alarmas sanitarias tras registrar un incremento del 42,6% en los casos notificados de tuberculosis durante las primeras 22 semanas de 2026. Según los datos difundidos por el Boletín Epidemiológico Nacional, la provincia se ubicó entre las jurisdicciones con mayor crecimiento porcentual de la enfermedad en el país, solo por detrás de Misiones.
El aumento también impactó en las estadísticas de la región de Cuyo, que evidenció una suba del 27% respecto del mismo período del año anterior. La incorporación de nuevos diagnósticos modificó el escenario epidemiológico local, especialmente porque Mendoza venía de sostener indicadores favorables en comparación con otras provincias argentinas.

De acuerdo con los registros oficiales correspondientes a 2025, Mendoza había alcanzado la tasa de incidencia más baja del país, con 6 casos cada 100.000 habitantes. Esa situación contrastaba con la de otras jurisdicciones que históricamente presentan una mayor circulación de la enfermedad, como Salta y Buenos Aires.
Frente al crecimiento de los contagios a nivel nacional, que ya acumulan más de 6.400 casos en lo que va del año, el sistema de salud fortaleció las tareas de control y vigilancia. Las acciones incluyen el seguimiento de pacientes, la distribución de insumos para diagnóstico molecular y la realización de estudios en contactos estrechos, con el objetivo de mejorar la detección temprana y reducir la propagación de la enfermedad.
