Con la meta de reducir el impacto de las tormentas estivales y los aluviones, el Gobierno de Mendoza formalizó la creación del Sistema de Alerta Temprana (SAT) Hidrológico. La medida cobró fuerza tras la publicación del Decreto N° 2109 en el Boletín Oficial, el cual ratifica el convenio marco interinstitucional para su despliegue.
La iniciativa busca modernizar, integrar y centralizar en tiempo real todas las redes telemétricas de medición distribuidas en la provincia. De este modo, las autoridades prevén anticipar el comportamiento de los cauces públicos, la saturación de los colectores aluvionales y el desarrollo de lluvias extremas. Se trata de una herramienta clave para un territorio expuesto a crecidas repentinas, en un escenario donde las variaciones climáticas y el fenómeno El Niño acentúan los riesgos en las cuencas áridas.
Coordinación interinstitucional y reparto de funciones
El nuevo esquema articulado reúne el trabajo de diversas áreas del Estado provincial junto al soporte de organismos científicos nacionales:
- Energía y Ambiente (Dirección de Hidráulica): encargada de aportar la interpretación técnica sobre el estado de conservación de los cauces públicos, los colectores aluvionales y las presas de atenuación.
- Seguridad y Justicia (Dirección de Defensa Civil): recibirá la información en tiempo real para evaluar los escenarios de riesgo, coordinar los planes de evacuación, ejecutar las acciones de respuesta y emitir los comunicados oficiales hacia la ciudadanía.
- Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial: estará al frente de la infraestructura tecnológica para alojar el panel de monitoreo centralizado y desarrollar las vías de difusión masiva para alertar a la población de forma oportuna.
- Producción y AEMSA: operarán la red de estaciones meteorológicas de superficie y los radares a través de Contingencias Climáticas, procesando los reportes de tormentas al instante.
- Departamento General de Irrigación (DGI): incorporará los datos recolectados por sus estaciones hidrométricas y nivometrológicas en las cuencas provinciales, además de alertar sobre erogaciones en canales y diques.
- Instituto Nacional del Agua (INA): brindará el respaldo científico y técnico mediante el Centro Regional Andino, colaborando en el modelado de caudales y operando su red telemétrica en la zona del piedemonte.
Gracias al procesamiento unificado de datos, el sistema permitirá calcular volúmenes de escorrentía y estimar con precisión el tiempo que tardará en llegar una creciente a las zonas habitadas. Para actuar de manera preventiva, la herramienta fijó cuatro umbrales técnicos progresivos: vigilancia, aviso, alerta y alarma.
La gestión técnica y operativa estará en manos de un Comité Técnico conformado por especialistas de todas las entidades participantes. Durante la época estival, este equipo mantendrá reuniones quincenales obligatorias y organizará capacitaciones junto a simulacros integrales antes de cada temporada de precipitaciones
