En medio de la violencia y robos en algunos sectores del país, la semana pasada, el Gobierno nacional oficializó la creación del Comando Unificado de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales “con el objetivo específico de ejecutar tareas destinadas a la prevención de los delitos contra la propiedad y al aseguramiento de cualquier situación que amenace los derechos y garantías constitucionales en todo el territorio nacional”.
En esa resolución, la Nación invitó a las provincias a designar un representante en dicho comando.
En el caso de Mendoza, el gobernador Rodolfo Suarez finalmente decidió que el director de la Policía, Marcelo Calipo, tendrá a su cargo la mencionada tarea.
Algunos señalan que esa medida que tomó el gobierno nacional fue una respuesta al pedido del candidato a gobernador, Omar de Marchi, que pidió el traslado de gendarmes a la Provincia. Ese proyecto de resolución le valió muchas críticas de sus detractores.
Lo cierto es que el Comando que se formó estará formado por “la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal y la Secretaría de Seguridad y Política Criminal del Ministerio de Seguridad, la Policía Federal Argentina, Gendarmería, Prefectura Naval, y Policía de Seguridad Aeroportuaria”.
También por los “representantes de los cuerpos policiales de la ciudad de Buenos Aires y de las provincias que, en todo caso, designen las autoridades competentes. Los funcionarios designados poseerán, en el marco de sus funciones, capacidad decisoria sobre el personal y los medios afectados al operativo de seguridad”, añade la normativa.
