Al menos 12 personas murieron y otras 23 permanecen desaparecidas como consecuencia del incendio forestal que afecta a la provincia de Almería, en el sureste de España. El fuego, que avanzó 15 kilómetros en apenas dos horas, ya consumió unas 3.200 hectáreas y obligó a evacuar poblaciones y complejos turísticos de la costa mediterránea.
En referencia al siniestro, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, informó que el incendio se habría originado por la rotura de un cable del tendido eléctrico. Las llamas se propagaron impulsadas por ráfagas de viento de hasta 50 kilómetros por hora, lo que convirtió al siniestro en uno de los más rápidos y complejos registrados en los últimos años en esa comunidad autónoma.
Según detalló, las autoridades realizaron recorridas casa por casa para advertir a los vecinos sobre la emergencia y recomendaron evacuaciones o confinamientos, según cada sector afectado. Sin embargo, señaló que algunas personas no siguieron esas indicaciones, una situación que podría explicar parte del elevado número de víctimas.
Qué se sabe de las víctimas
De acuerdo con los servicios de emergencia, entre los fallecidos hay cuatro ciudadanos británicos que quedaron atrapados dentro de un vehículo y siete personas que murieron mientras intentaban escapar del avance del fuego.
El consejero de Presidencia de Andalucía, Antonio Sanz, explicó que el uso de rutas alternativas no coordinadas en medio del humo complicó las tareas de evacuación y agravó la situación. Además, indicó que todas o la mayoría de las víctimas fatales serían de nacionalidad extranjera.
Respecto de este último dato, cabe destacar que la costa de Almería es una región que durante esta época del año recibe una gran cantidad de visitantes.
El incendio de Almería se suma a los numerosos focos registrados durante las últimas semanas en España y Portugal, donde las altas temperaturas y las sucesivas olas de calor incrementaron el riesgo de incendios forestales.
