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En el Trotamundos de hoy, Luca Torrez te contará su experiencia cultural en Brasil.

El sancarlino de 23 años se encuentra realizando un intercambio de estudios en la Universidad Federal de Santa Catarina por 5 meses, pero puede que no termine todo ahí.

¿Cuál fue tu impulso a viajar?

Lo que más me impulsó fue hablar con otros chicos y chicas que se han ido de intercambio antes. Todos siempre te dicen que es lo mejor que les pasó en la vida asique quise probar. No fue fácil tomar la decisión porque es más fácil seguir donde uno está. La famosa “zona de confort” como le dicen. 

La verdad me costó mucho tiempo tomar la decisión de postularme para venirme de intercambio. La vine a tomar en el último año de mi carrera, ya faltando poquito. Parece que me di cuenta que ya estaba terminando y no quise que se me pase la oportunidad. 

Otra cosa que me motivó es que mi primer viaje solo lo hice acá a Brasil también. Fue hace tres años aproximandamente. En esa oportunidad vine a ver los Juegos Olímpicos de Río, un sueño que tenía de chiquito. Y posta que fue la mejor experiencia de mi vida. No se puede describir todo lo que puede pasar en una sola ciudad en tan poco días. Está todo revolucionado, gente por todas partes, diversidad cultural, lo que te imaginés. Asique creo que también me dieron ganas de comprobar si podía superar esa aventura. 

Si tuvieras que elegir alguno de los lugares que has podido visitar, ¿cuál sería?

Como te venía diciendo… yo quedé enamorado de Rio esa vez. Por algo le dicen “Ciudad Maravillosa” y eso que ni siquiera alcancé a conocerla completamente porque iba a ver los partidos y no me quedaba tiempo para recorrer. 

Y ahora Florianópolis se está ganando un lugar en mi corazón… Entonces te diría Brasil en general. Es un país hermoso y que vale la pena conocer. Parece cercano a nosotros, pero no lo es. Los brasileros son parecidos y tan diferentes a nosotros, al mismo tiempo. Son muy amables y están dispuestos a ayudarte siempre. Tan especial es Brasil que es el único país de Sudamérica que tiene otro idioma. 

Son muy abiertos culturalmente y creo que se debe a la diversidad cultural -justamente- en la que siempre estuvo inmerso Brasil. Ahora lamentablemente están sufriendo lo del Amazonas, que espero que se resuelva poco a poco. Se han organizado manifestaciones para hacer visible la problemática.

¿Que tenes para sugerir de Brasil a quien lo visite? ¿Alguna comida o lugar que no deberían dejar de visitar?

Mirá, ahora no hace mucho he cumplido un mes viviendo acá entonces no soy un experto del lugar. Pero lo más famoso de Brasil, sin dudas, son las playas y la verdad que no decepcionan. ¡Todas son hermosas! Por lo que no puedo recomendar solo una. Acá en Florianópolis me dijeron que hay como ¡100 playas! y recién he conocido como seis. Asique que cuando conozca las 94 restantes les cuento que tal las otras jaja. 

Sobre comida no puedo dejar de recomendar el ‘arroz con feijão y farofa’ que ya se ha vuelto mi almuerzo y cena de todos los días. Por otro lado, la popular ‘caipirinha’ no la podés dejar pasar. Es uno de mis tragos preferidos. 

¿Que sentís que ha sido el aprendizaje o cambio personal que te genera viajar?

Creo que es muy rápido para decir ahora que es lo que aprendí o que cambio me está dando el viaje. Pero yo creo que todo viaje enriquece. Hasta ahora, puedo decirte que me ha ayudado a abrir más la cabeza. La diversidad cultural te hace entender miles de cosas de cómo funciona el mundo. Y que a pesar de esas diferencias culturales y de idioma, puedas charlar y reirte con cualquier persona del mundo. Yo creo que eso es porque en lugares así turísticos están todos con las mismas ilusiones: conocer, disfrutar, ser felices y cumplir sueños. 

Finalmente, si tuvieras que dar una palabra de aliento a esa persona que aún no se anima a dar el paso, ¿que le dirías?

“Vivimos en una época en la que ciertas cosas innecesarias son nuestras únicas necesidades”.

Frase de un libro (El retrato de Dorian Grey) que leí hace un tiempo. 

Particularmente para poder realizar este intercambio tuve muchos palos en la rueda que la verdad me hicieron dudar de si tenía que hacerlo. Pero con apoyo de mi familia, que por suerte siempre está conmigo, y con varias conversaciones conmigo mismo, llegué a la conclusión de que sino hacía el intercambio ahora, no lo hacía más. Y acá estoy, siendo feliz. 

Es clave entender que el momento perfecto para hacer un viaje no existe. Hay inestabilidad económica y crisis por todo el planeta. Por eso es muy difícil encontrar el momento justo. Hay que largarse y animarse. Otra cosa es que es complicado lograr coincidir con alguien que quiera compartir tu misma aventura. No hay que postergar por la probabilidad de que alguien en un futuro te pueda acompañar. Viajar solo es muy bueno. Vas haciendo tu camino y la gente que está en la misma que vos te la vas a encontrar de todas formas. 

Cerrando con la frase que empecé. Un viaje puede parecer innecesario, pero en estos tiempos no hay mayor satisfacción que uno. 

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