La vandalización de formaciones naturales en Potrerillos por parte de turistas bonaerenses no solo generó condena en Mendoza, sino que también provocó un profundo rechazo en Carlos Casares, ciudad natal de los responsables. La historia tomó estado público a nivel nacional y rápidamente los medios casarenses replicaron la noticia, reflejando la indignación de los propios vecinos del grupo de adultos mayores que cometió el daño ambiental.
El hecho ocurrió durante una visita turística a Luján de Cuyo, donde al menos una pareja pintó sus nombres con aerosol en una roca, dejando una marca que indignó a toda la provincia. El Ministerio de Seguridad ya logró identificarlos gracias al sistema de reconocimiento facial, y este lunes serán formalmente notificados de la falta contravencional.
Mientras tanto, en Carlos Casares —una ciudad tranquila del interior bonaerense— la noticia causó un fuerte impacto y generó una ola de mensajes de repudio en redes sociales y medios de comunicación locales. Una radio del lugar, recibió decenas de comentarios de oyentes enojados y decepcionados por lo ocurrido.

“Gente grande, indefendible. Hay que ser tonto para escribir en las montañas“, fue uno de los posteos que más se viralizó en el muro de la emisora. Otro vecino se preguntó: “¿El aerosol lo llevaron desde Casares con la intención de pintar? Esa es mi duda“, dejando entrever el malestar generalizado incluso entre quienes conocen a los involucrados.
“No tienen justificación”, resumió otro mensaje. Incluso quienes reconocieron que se trata de personas conocidas y queridas en el pueblo, coincidieron en que lo ocurrido fue un acto lamentable que debe ser sancionado.

Los involucrados, vecinos “de toda la vida” de Carlos Casares, enfrentan ahora no solo las consecuencias legales, sino también el peso de una fuerte condena social. La comunidad espera que el episodio sirva como advertencia para evitar que acciones similares se repitan en otros puntos turísticos del país.
