La relación entre Alfredo Cornejo y Javier Milei atraviesa uno de sus mejores momentos. En cuestión de días, el Gobierno nacional dio respuestas a varios reclamos de Mendoza: confirmó la reactivación de obras sobre la Ruta 40, avanzó con la reconstrucción de los puentes del Valle de Uco, reconoció acreencias millonarias de la Provincia y resolvió que Mendoza cobre el 100% de las regalías hidroeléctricas de Los Nihuiles.
A la lista se suma una señal política: Cornejo fue invitado a acompañar al Presidente a la Argentina Week de París, aunque el gobernador todavía no confirmó si formará parte de la comitiva.
La sucesión de acontecimientos dibuja una suerte de “luna de miel” entre Mendoza y la Casa Rosada. Una relación que tiene componentes de gestión, pero que inevitablemente empieza a leerse también en clave política: en el Gobierno nacional ya proyectan el armado para 2027 y Cornejo aparece entre el reducido grupo de gobernadores aliados con los que La Libertad Avanza podría explorar acuerdos electorales.

Del “más toma que daca” a las respuestas de Nación
La paradoja es que esta sucesión de novedades llegó apenas días después de que el propio Cornejo describiera una relación bastante menos generosa.
Durante su participación en el ciclo Democracia & Desarrollo, el gobernador rechazó que el acompañamiento de algunos mandatarios provinciales a Milei pudiera interpretarse simplemente como un intercambio de favores.
“El Gobierno nacional tiene poco toma y daca. Tiene más toma que daca”, aseguró. Y fue todavía más gráfico al describir las negociaciones con la Casa Rosada: “Sacarle un mango a la Nación es durísimo”.
Sin embargo, casi inmediatamente comenzaron a acumularse noticias favorables para Mendoza.
Una de las más importantes fue la decisión nacional de establecer que el 100% de las regalías hidroeléctricas de Los Nihuiles queden en Mendoza, terminando con el esquema vigente desde 1973 que distribuía esos recursos en partes iguales con La Pampa.
El Decreto 689/2026 representó una victoria política y económica para la Provincia y cerró hacia adelante un reclamo de más de medio siglo. Cornejo lo calificó como un “logro histórico”, aunque Mendoza mantendrá la demanda judicial para intentar recuperar las regalías que considera mal distribuidas durante las últimas décadas.
Ruta 40 y los puentes: vuelven obras reclamadas por Mendoza
La infraestructura vial aportó otras señales. Vialidad Nacional confirmó que se reactivará la obra de la Ruta Nacional 40 entre el Aeropuerto El Plumerillo y Lavalle, paralizada desde 2023. El nuevo plan de trabajo ya fue aprobado y la previsión oficial es que la empresa comience a movilizarse durante septiembre y que entre fines de este mes y la primera quincena de octubre los trabajos estén nuevamente en marcha.
A eso se sumó este viernes otro anuncio: Nación y Mendoza acordaron avanzar con la reconstrucción de los puentes sobre los arroyos Los Chañares y Los Pozos, en la Ruta 40, que conectan al Gran Mendoza con el Valle de Uco.
Los puentes colapsaron en 2020 y 2021 y desde entonces permanecen como una de las grandes deudas de infraestructura vial de la provincia.
No se trata de cuestiones menores para Cornejo. La infraestructura nacional ha sido uno de sus reclamos recurrentes frente al ajuste de la obra pública implementado por Milei y las rutas 7 y 40 ocupan un lugar central en esa agenda.
Un acuerdo por más de $121.000 millones
El acercamiento también tuvo un capítulo financiero. La Legislatura mendocina acaba de ratificar el convenio firmado entre Mendoza y Nación para compensar obligaciones entre ambas jurisdicciones. El entendimiento reconoce acreencias a favor de Mendoza por $121.282 millones, vinculadas al Consenso Fiscal, viviendas y obras ejecutadas sobre rutas nacionales.
Además, modifica el cronograma de pagos de obligaciones provinciales y representa, según los cálculos oficiales, un beneficio financiero de $7.677 millones a valores de agosto.
El acuerdo no estuvo exento de cuestionamientos opositores. Desde sectores del peronismo y otras bancadas sostuvieron que las condiciones terminan siendo más favorables para Nación. El cornejismo, en cambio, defendió que permite ordenar las cuentas y recuperar recursos que correspondían a Mendoza.
París, otra fotografía posible
En paralelo apareció otra señal, esta vez más política que financiera. Milei prepara su participación en la Argentina Week de París, prevista entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, y Cornejo fue invitado a integrar el grupo de gobernadores que acompañaría la misión destinada a mostrar oportunidades de inversión del país ante empresarios europeos.
El mendocino todavía no confirmó su presencia, pero la invitación tiene valor político por sí misma. Mendoza tiene una agenda especialmente atractiva para ese tipo de encuentros por el desarrollo de la minería, la energía y las inversiones asociadas a esos sectores.
Milei también necesita a Cornejo
Pero la relación no es unilateral. Milei también tiene razones para cuidar el vínculo con Cornejo.
La Casa Rosada comenzó a pensar la estrategia electoral para 2027 y Mendoza aparece entre las pocas provincias donde el oficialismo nacional proyecta la posibilidad de construir una lista conjunta con el gobernador local.
Cornejo comparte buena parte de la orientación económica del Presidente y ha respaldado reformas impulsadas por Nación, pero al mismo tiempo procura conservar autonomía. Lo demostró recientemente al diferenciarse de la posición nacional frente al crecimiento de la morosidad de las familias y promover una respuesta provincial.
Esa combinación puede explicar buena parte del vínculo: acompañamiento sin subordinación absoluta.
Para Milei, Cornejo representa un aliado con estructura territorial, peso político y capacidad de aportar gobernabilidad desde el Congreso. Para el gobernador, mantener abierta la puerta de la Casa Rosada permite intentar destrabar recursos, obras y decisiones nacionales que impactan directamente sobre Mendoza.
Por ahora, las señales indican que esa sociedad atraviesa su mejor momento.
La pregunta es cuánto de esta “luna de miel” responde a una coincidencia de intereses de gestión y cuánto empieza a formar parte de una negociación política más amplia rumbo a 2027. En una relación en la que Cornejo aseguraba que había mucho más “toma” que “daca”, esta semana Mendoza empezó a sumar varios “daca” en pocos días.
