Un equipo de quince buzos especializados llevó adelante una jornada de saneamiento en el dique Potrerillos con el objetivo de retirar residuos acumulados durante la temporada estival y generar conciencia sobre el impacto del turismo. La actividad se desarrolló el viernes y combinó trabajo ambiental con un fuerte mensaje educativo.
El operativo fue impulsado por la organización Buceo Aconcagua (coordinado por Alfredo Marinaro) y contó con el acompañamiento de buzos internacionales y organismos vinculados al control del agua y la actividad náutica (autoridades de Irrigación y Náutica). La intervención buscó no solo limpiar, sino también visibilizar el impacto que generan las actividades recreativas en uno de los principales reservorios de Mendoza.

Durante las inmersiones, los buzos retiraron una gran cantidad de residuos como plásticos, latas, bolsas y restos de comida, pero lo que más sorprendió fue la aparición de objetos poco habituales (como una sombrilla, lentes, ojotas, un carrito de soporte y hasta llaves de una camioneta). Según indicaron, varios de estos elementos estaban en buen estado (lo que sugiere que cayeron recientemente al agua).
A pesar de estos hallazgos, los organizadores destacaron un dato alentador: la cantidad de basura encontrada en la zona del Parador 1 fue menor a la esperada (lo que podría indicar una mejora en el comportamiento de los visitantes). Sin embargo, aclararon que será necesario replicar estos operativos en otros sectores del embalse para confirmar si la tendencia se mantiene.
La jornada cerró con un mensaje claro: la preservación del agua es fundamental para Mendoza y depende del compromiso de todos (vecinos y turistas). Desde la organización remarcaron que este tipo de acciones buscan generar conciencia y promover hábitos responsables en los espacios naturales.
