En la antesala de un martes que promete ser decisivo para la política ambiental de Mendoza, el Gobierno provincial activó un operativo de seguridad reforzado alrededor de la Legislatura, donde se debatirá la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto minero San Jorge y otras tres iniciativas vinculadas a la actividad extractiva. La tensión crece en simultáneo con la llegada de columnas antiminera provenientes de distintos puntos de la provincia, entre ellas una nutrida marcha del Valle de Uco.
Desde las 18 de este lunes quedará prohibido estacionar en varias arterias clave del microcentro, como parte de un despliegue pensado para evitar cortes, desbordes y complicaciones en la circulación. Las restricciones aplican sobre calle Rivadavia —entre Patricias y España—, sobre España —entre Rivadavia y Espejo— y en Espejo —entre España y Patricias—, zonas que rodean directamente al Palacio Legislativo.
La ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, confirmó que las manifestaciones quedarán concentradas en Plaza Independencia, decisión tomada para contener posibles disturbios y garantizar el tránsito. Aun así, el Ministerio aclaró que no se permitirá acampar en el espacio verde, una medida que busca evitar la permanencia prolongada de grupos movilizados en el área.

Mientras tanto, el clima social se intensifica. En horas de la mañana, decenas de vecinos del Valle de Uco iniciaron una caminata hacia la Legislatura en defensa del agua y en rechazo al desarrollo minero en Uspallata. La movilización, que se presenta como una “Gesta Libertadora por el Agua”, reúne a asambleas, familias, jóvenes y organizaciones sociales que marchan bajo la consigna de proteger la Ley 7722, considerada el corazón de la política ambiental mendocina.
La protesta tiene raíces profundas: se trata de una disputa que lleva más de una década, marcada por idas y vueltas desde la primera gestión de Alfredo Cornejo. Tras lograr frenar el proyecto años atrás, los manifestantes aseguran que hoy la 7722 está “al borde de ser vulnerada”, lo que reactivó la resistencia en todos los rincones de la provincia.
Pese a la lluvia y al frío, vecinos llevan más de dos días acampando en la puerta de la Legislatura y en el Puente del Río Tunuyán, en un gesto que busca visibilizar la gravedad del conflicto. Las columnas que avanzan hacia Ciudad esperan unificar fuerzas este lunes por la tarde para recibir, mañana, la decisión del Senado.
