El pasado 15 de julio, los argentinos salieron a la calle hasta altas horas de la noche para festejar el pase a la final del Mundial tras haber vencido a Inglaterra por semifinales. Aunque lo que debía ser una jornada de festejo deportivo, terminó derivando en distintas situaciones de inseguridad, violencia o negligencia por parte de los vecinos.
Uno de los lamentables casos tuvo lugar en el departamento de Tupungato, donde una mujer de 23 años que se movilizaba en una camioneta Ford Ranger con más de 1,4 gramos de alcohol en sangre terminó atropellando a una niña de 11 años. Golpe que provocó distintas lesiones en la menor, pero sobre todo daños en su cabeza, por lo que fue internada en el Hospital Notti.
Luego de casi una semana del hecho, confirmaron que la niña recibirá el alta tras haberse recuperado de un traumatismo encéfalo craneano grave. Siendo gracias, en parte, a que los vecinos ayudaron a la víctima cuando recibió el golpe y eso permitió que tuviera una atención más rápida.
Finalmente, se puede recordar lo que la madre dijo hace algunos días a medios locales sobre la búsqueda de Justicia para su hija: “que pague como corresponde”, dijo sobre la conductora alcoholizada.
