El fallecimiento de Miguel Ángel Russo removió cimientos y aún duele. Propios y ajenos. En Boca provocó una revolución emotiva de parte de hinchas, dirigentes, jugadores y por supuesto del propio Juan Román Riquelme. Miguelo se había convertido en parte del adn boquense, sin dudas. Y así será por siempre.
Este miércoles después del entrenamiento en la cancha se llevó a cabo una ceremonia íntima con los hijos, hermanos y otros familiares de Russo, para colocar parte de las cenizas del entrenador en el estadio.

Allí, en medio de un marco lógicamente emotivo y también triste, se esparcieron las cenizas de Miguel en el terreno de juego, a pocos días del partido con Belgrano de este sábado, en donde seguramente se vivirá uno de los homenajes más sentidos de todos los que le hicieron al técnico.
Otros tres estadios tendrán cenizas de Miuel Ángel Russo
Sin embargo, la cancha de Boca no será el único lugar donde estarán esparcidas las cenizas del último entrenador en ganar la Copa Libertadores. También se hizo lo mismo en otros tres estadios en donde Miguel fue feliz.
UNO, de Estudiantes de la Plata, donde nació y creció futbolísticamente y jugó 13 años seguidos será uno de los estadios; el Gigante de Arroyito de Rosario Central, en la que se consagró e incluso tuvo la chance de despedirse de todos los hinchas cuando Boca visitó al Canalla en este campeonato, otro (se hará en el próximo partido de local vs. Platense).
El otro, en el que ya fueron esparcidas las cenizas de Miguelo, es la Fortaleza de Lanús, uno de los clubes que llevaba en lo más profundo de su corazón y en el que consiguió los ascensos del 90 y 92.
