El incremento en los combustibles volvió a golpear el bolsillo de los argentinos. Este viernes la nafta registró una nueva suba -la cuarta en los últimos cinco días- y la súper superó los $1.860. Esta tendencia alcista se profundizó durante el mes de marzo, con el conflicto en Medio Oriente como trasfondo.
La última actualización de YPF hizo que en sus pizarras el litro de nafta súper alcanzara los $1.864, mientras que la premium se comercializa por encima de los $2.000.
Si se tiene en cuenta lo ocurrido durante la última semana, este ajuste se enmarca dentro de lo que podría denominarse como una “escalera” de aumentos, los cuales se dan en un contexto de revisiones diarias de precios por parte de las petroleras.
Esto ocurre en un escenario de volatilidad internacional del crudo, la cual está impulsada principalmente por el conflicto bélico en Medio Oriente. En ese sentido, cabe resaltar que el precio del crudo es la referencia central para la estructura de costos de los combustibles líquidos.
Cabe resaltar que, si bien el CEO de YPF –Horacio Marín– descartara hace algunos días “cimbronazos” en los precios de combustibles, la realidad marca que éstos no han dejado de subir. En ese marco, se puede referenciar que tras los reiterados aumentos, la nafta súper en YPF pasó de valer $1.707 (el 8 de marzo) a $1.864 (20 de marzo).
