Como cada miércoles, los jubilados realizaron su ya tradicional marcha hacia el Congreso de la Nación para reclamar mejoras en sus haberes y restitución de medicamentos.
Sin embargo, esta semana no estuvieron solos. A los abuelos se plegaron los trabajadores del Garrahan -en pleno conflicto con el Gobierno por una mejora salarial-, distintos sectores sindicales y feministas.
Debido a la confluencia de diversas fuerzas, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, desplegó un importante operativo policial para evitar posibles disturbios, como ocurrió en marzo.
Además de los jubilados y los médicos residentes del Garrahan, también marcharon sectores feministas, quienes se movilizaron en conmemoración de los diez años del #NiUnaMenos.
Personas con discapacidad también se congregaron para reclamar al gobierno, entre otras cosas, por las prestaciones y las pensiones por invalidez laboral, las cuales están siendo auditadas. Desde la oposición buscan impulsar un proyecto de ley de emergencia en discapacidad.
Si bien la marcha fue multitudinaria, la misma se llevó a cabo sin grandes incidentes y su desconcentración -cerca de las 18 horas- fue con normalidad.
Cabe destacar que mientras se llevaba a cabo el reclamo en los alrededores del recinto, la Cámara de Diputados sesionaba para debatir los aumentos para los jubilados y la emergencia en discapacidad. En referencia a una posible aprobación de aumentos en los haberes jubilatorios, el presidente Javier Milei ya advirtió que los vetará. Según el mandatario, la Nación no cuenta con los fondos suficientes para afrontar dicho aumento, el cual pondría en riesgo el equilibrio fiscal, un punto sensible e innegociable para el libertario.
