Los alumnos de los colegios mendocinos que comienzan a cursar el último año de secundaria han adoptado lo que es ya una tradición en toda la provincia: el festejo del Último Primer Día, celebración que se lleva adelante en la víspera del inicio del ciclo lectivo y que genera preocupación en el ámbito escolar.
Es que, desde hace varios años, los adolescentes que están a punto de cursar el último año de secundaria, organizan una fiesta y pasan la noche en vela, ingresando a los distintos colegios, muchas veces, en estado lamentable de borrachera y sin dormir.
Este año no fue la excepción en la provincia, aunque dentro de lo que corresponde a los departamentos del Valle de Uco la situación estuvo un poco más controlada, o al menos así lo informaron el Gobierno de Mendoza y el área de Diversión Nocturna, desde donde solo detectaron tres eventos que se desarrollaron en domicilios particulares y bajo la supervisión de madres y padres.
Más allá de ese dato alentador en lo que respecta a la región, hubo otro que es digno de celebrar ya que un colegio del departamento de Tunuyán decidió ponerse al frente de la situación y acompañar a sus alumnos de promoción 2025 en lo que fue un festejo controlado.
Se trata del Colegio del Niño Jesús, institución que hizo parte de la celebración a su equipo docente y a los padres de los alumnos que iban a participar del UPD. De esta manera, el festejo se realizó con total normalidad y los jóvenes estuvieron controlados y acompañados por adultos. Digno de imitar.
