En medio de una retracción sostenida de la recaudación y el goteo de fondos federales, el gobierno de Alfredo Cornejo decidió activar una jugada de “ingeniería financiera” para aliviar la presión sobre el Tesoro provincial. Mendoza recibirá 130 mil millones de pesos en concepto de anticipos de coparticipación, una cifra que, según aclaran desde el Ministerio de Hacienda, no se destinará al pago de sueldos o gastos corrientes, sino a optimizar el perfil de deuda de la provincia.
La clave de la operación reside en el costo. “Lo planteamos como una oportunidad”, explicaron a diario El Sol desde la cartera que dirige Víctor Fayad. Mientras el mercado financiero local ofrece tasas significativamente más altas, el auxilio otorgado por el Ejecutivo Nacional mediante el Decreto 219/2026 impone una Tasa Fija Nominal Anual del 15%, lo que representa un ahorro financiero directo para la provincia.
La estrategia oficial de Mendoza para este semestre contempla un movimiento dual en el tablero económico:
- Cancelación inmediata: Utilizar los $130.000 millones frescos de Nación para liquidar vencimientos de deuda de corto plazo que vencen próximamente.
- Financiamiento a largo plazo: En paralelo, la provincia prepara una salida al mercado de capitales para colocar bonos con vencimiento a partir de 2028.
“Nos sale más barato de esta manera”, admiten desde la Casa de Gobierno. Al cubrir las urgencias con el préstamo nacional de baja tasa, la provincia gana tiempo y margen de maniobra para negociar mejores condiciones en su endeudamiento a largo plazo.
Aunque el alivio fiscal es bienvenido, el mecanismo formalizado por el presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo no es un “cheque en blanco”. Mendoza deberá cumplir con tres condiciones estrictas:
- Reintegro obligatorio: El total del capital más los intereses debe cancelarse dentro del ejercicio fiscal 2026.
- Garantía automática: La Nación tiene la potestad de retener los fondos directamente de la Coparticipación Federal de forma diaria hasta saldar la deuda.
- Contexto de escasez: El auxilio llega tras un mes de marzo donde la recaudación nacional cayó un 4,5% interanual, impactando directamente en los recursos que llegan a las provincias.
Mendoza comparte este esquema de asistencia con otros once distritos, en un mapa federal que busca contener las tensiones financieras provinciales mientras se reordena la macroeconomía nacional.
