La decisión de la vicepresidenta Victoria Villarruel de autorizar la participación remota de la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti en la sesión prevista para este jueves volvió a profundizar la tensión con el presidente Javier Milei y su entorno, en medio de una definición clave por el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que incluye modificaciones a la Ley de Tierras.
En la Casa Rosada la medida fue recibida con fuerte enojo. Funcionarios del oficialismo consideran que la habilitación concedida a la legisladora de Unión por la Patria complica la estrategia parlamentaria de La Libertad Avanza para reunir el quórum y avanzar con una de las iniciativas que el Gobierno considera prioritarias.
Fernández Sagasti había solicitado poder participar de manera virtual por recomendación médica, ya que cursa un embarazo de 32 semanas y no puede viajar desde Mendoza hacia Buenos Aires. Villarruel firmó el decreto que habilita esa posibilidad, aunque dejó la decisión definitiva en manos del pleno del Senado.
Malestar en el oficialismo
Según trascendió, el tema había sido analizado en una reunión de la mesa política encabezada por Karina Milei, con participación de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Sin embargo, la resolución de Villarruel modificó el escenario y volvió a exponer las diferencias entre la vicepresidenta y el Gobierno nacional.
Desde sectores del oficialismo cuestionaron que la decisión altere el funcionamiento previsto para una sesión que se encuentra en cuarto intermedio y sostienen que la incorporación del voto remoto requeriría una mayoría especial de dos tercios.
En cambio, desde la oposición entienden que se trata de una cuestión reglamentaria que podría resolverse sin necesidad de modificar el temario de la sesión.
Bullrich sostuvo que la medida carece de respaldo reglamentario y la definió como un “mamarracho jurídico”. Según argumentó, el reglamento del Senado contempla únicamente la votación presencial y cualquier modificación al sistema vigente debería ser aprobada formalmente por la propia Cámara. Esto es, debería modificarse el reglamento. “Y para cambiar el reglamento tiene que tener un proyecto de cambio de reglamento”, dijo la senadora, que aclaró que como el tema no figura en el temario, la autorización para Fernández Sagasti debería contar con dos tercios de los votos. Como a su juicio eso no estará, deberían mandarlo a comisión.
“Es como querer cambiar la Constitución por decreto”, comparó la senadora, quien consideró que Villarruel no tiene atribuciones para habilitar de manera unilateral una modalidad de votación que no está prevista en las normas vigentes.
La exministra de Seguridad fue todavía más lejos al afirmar que la vicepresidenta está “militando para el kirchnerismo”, al entender que la autorización beneficia a una legisladora que votará en línea con la oposición en el debate de la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, iniciativa que incluye modificaciones vinculadas a la compra de tierras por parte de extranjeros.
Una votación clave para el Gobierno
La sesión de este jueves será determinante para el futuro del proyecto impulsado por el Ejecutivo. Entre sus puntos más discutidos figura la reforma de la Ley de Tierras, que originalmente eliminaba las restricciones a la compra de tierras rurales por parte de extranjeros, aunque el Gobierno introdujo cambios para intentar conseguir mayor respaldo en el Senado.
Pese al optimismo expresado públicamente por algunos referentes libertarios, dentro del propio oficialismo persisten dudas sobre si lograrán reunir los 37 senadores necesarios para abrir la sesión y aprobar la iniciativa.
El nuevo episodio se suma a una larga serie de desencuentros entre Milei y Villarruel. En las últimas semanas, la relación entre ambos volvió a deteriorarse por diferencias en el manejo del Senado y por la postura adoptada por la vicepresidenta frente a distintos proyectos impulsados por el Ejecutivo.
