La Ciudad de Mendoza puso en marcha la temporada 2026 de refugios de invierno mediante la firma de convenios con organizaciones sociales, empresas, entidades religiosas y organismos públicos. A partir del 15 de junio comenzarán a funcionar los refugios Huentala y Azul, destinados a alojar, alimentar y brindar acompañamiento a hombres adultos en situación de calle o vulnerabilidad social.
La iniciativa es resultado de un trabajo conjunto entre el municipio, fundaciones, la Iglesia Católica, empresas privadas, clubes deportivos y áreas del Gobierno provincial. Entre los participantes se encuentran la Fundación Huentala, Fundación Grupo América, Dalvian, el Club Sportivo Independiente Rivadavia, el Arzobispado de Mendoza, la Red Calle y distintos ministerios provinciales.

Para este invierno, la capacidad total aumentó a 80 plazas, distribuidas en 40 cupos por refugio, lo que representa diez lugares más que el año anterior. Ambos espacios funcionarán todos los días entre las 20 y las 9 horas. El intendente Ulpiano Suarez destacó que el municipio actuó como articulador de los distintos actores involucrados y remarcó la importancia de la cooperación para asistir a las personas en situación de calle.
A diferencia de años anteriores, cuando la asistencia comenzaba en julio, la apertura se adelantó a junio debido a las bajas temperaturas y al aumento de personas que viven a la intemperie. El operativo demandará una inversión municipal de 42 millones de pesos para cubrir personal y funcionamiento hasta el 31 de agosto.
Ulpiano Suarez también señaló que muchas de las personas asistidas provienen de otros departamentos, provincias e incluso del exterior, por lo que destacó la necesidad de coordinar acciones con el Gobierno provincial. Además, planteó como desafío de largo plazo generar oportunidades de vivienda y empleo para evitar que más personas terminen viviendo en la calle.
Representantes de las fundaciones participantes resaltaron el valor de la articulación público-privada y el enfoque integral de la asistencia. Desde Fundación Huentala destacaron que en años anteriores lograron que aproximadamente la mitad de los alojados accediera a oportunidades laborales gracias al acompañamiento y la vinculación con empresarios locales. Por su parte, el padre Marcelo De Benedectis definió la situación de calle como un problema humano y social complejo que requiere respuestas centradas en la dignidad y la inclusión.
Los refugios contarán con equipos interdisciplinarios integrados por promotores de derechos, preventores municipales y policías. Además, se implementará un sistema de control biométrico para ordenar y transparentar el acceso diario. La alimentación será provista mediante una red de colaboración entre fundaciones, parroquias, voluntarios y otras instituciones de la comunidad.
