La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió este martes la elaboración, fraccionamiento y comercialización de un aceite de oliva mendocino que falsificaba información sanitaria en su etiquetado. La decisión fue oficializada a través de la Disposición 5096/2025, publicada en el Boletín Oficial, y afecta al producto rotulado como “Valle de Tunuyán”, comercializado en envases de 2 y 5 litros.
Según la investigación, el aceite circulaba con un Registro Nacional de Establecimiento (RNE) que pertenecía a otra empresa: Almazara S.A., quien realizó la denuncia tras detectar el uso no autorizado de su número oficial RNE 18000937. Además, el número de Registro Nacional de Producto Alimenticio (RNPA) 18010363 impreso en la etiqueta es inexistente, según confirmó la División Alimentos de la provincia de San Juan a través del sistema federal SiFeGA.
El producto, promocionado como “extra virgen, primera prensada en frío”, fue calificado como ilegal por la ANMAT, al carecer de respaldo normativo y falsificar datos clave en su rotulado. Desde el organismo explicaron que no puede garantizarse su trazabilidad, condiciones de elaboración ni niveles de inocuidad, lo que representa un riesgo sanitario directo para la población.

La prohibición es total y alcanza a cualquier lote, fecha de vencimiento o presentación que utilice el número de RNPA falsificado, incluso en plataformas digitales. La medida fue adoptada en conjunto con el Instituto Nacional de Alimentos (INAL) y la Coordinación de Sumarios de la ANMAT.
Desde el organismo recordaron que este tipo de fraudes violan la Ley 18.284, el Decreto 2126/71 y el Código Alimentario Argentino, y remarcaron la importancia de que los consumidores verifiquen siempre la certificación sanitaria de los productos alimenticios antes de adquirirlos.
Asimismo, instaron a la población a evitar el consumo de este aceite de oliva y a denunciar cualquier irregularidad ante las autoridades sanitarias para evitar riesgos innecesarios.
La marca “Valle de Tunuyán” no contaba con habilitación para circular en el mercado y utilizaba sellos falsos para dar apariencia de legalidad, una práctica que no solo atenta contra la salud pública, sino también contra la confianza del consumidor y la competencia leal en el sector agroindustrial.