La senadora nacional por Mendoza Anabel Fernández Sagasti quedó en el centro del debate político por su pedido para participar de manera remota en la sesión del Senado prevista para este jueves. En ese contexto, la jefa del bloque de Unión por la Patria, Juliana Di Tullio, reveló un episodio personal que hasta ahora no había trascendido públicamente: la legisladora mendocina sufrió un aborto espontáneo mientras se encontraba en el recinto de la Cámara alta hace menos de un año.
La declaración fue realizada durante una entrevista con El Destape, en medio de la discusión sobre la autorización para que Fernández Sagasti vote desde su domicilio debido a que cursa un embarazo considerado de alto riesgo por indicación médica.
“Anabel sufrió un aborto espontáneo en pleno recinto hace menos de un año, de un embarazo de muchos meses de gestación”, afirmó Di Tullio. Además, señaló que tanto ella como el senador José Mayans presenciaron el dramático momento.
Según explicó la legisladora bonaerense, decidió hablar del tema porque la propia Fernández Sagasti ya había hecho pública esa situación.
El argumento para el voto remoto
Di Tullio sostuvo que el antecedente médico y el actual embarazo justifican plenamente la posibilidad de que la senadora mendocina participe de manera virtual en la sesión.
“Es una mujer de 43 años que rápidamente logró quedar embarazada. Es su sueño ser mamá, tiene una pareja maravillosa que la acompaña y tiene un embarazo de altísimo riesgo“, expresó.
La presidenta del bloque de Unión por la Patria remarcó además que el mecanismo de votación remota ya existe para casos excepcionales y recordó que, en su momento, se ofreció esa posibilidad al entonces senador Esteban Bullrich durante el tratamiento de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), aunque finalmente decidió no utilizarla.
La discusión en el Senado
La situación de Fernández Sagasti se convirtió en uno de los temas de la previa de la sesión convocada para este jueves, en la que se debatirán proyectos impulsados por el oficialismo y cuyo resultado aparece muy ajustado.
La vicepresidenta Victoria Villarruel habilitó que el pleno del Senado sea el que defina si la legisladora mendocina podrá intervenir y votar de manera remota, luego de presentar la documentación médica que desaconseja su traslado a Buenos Aires. La decisión generó posiciones enfrentadas entre el oficialismo y la oposición.
