Desde el 14 de julio, el mendocino de 24 años- Alejo Arias- permanece detenido en El Salvador, en la cárcel de máxima seguridad conocida como “El Penalito.
Ese día se realizó un procedimiento en ese país donde quedaron 110 personas detenidas que trabajaban para una financiera ilegal. Según trascendió, las personas detenidas están vinculadas a la banda “Gota a gota”, integrada por colombianos, un guatemalteco, tres ciudadanos locales y el joven mendocino.
Ese operativo se llevó adelante dentro de las duras medidas que lleva adelante el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, quien se refirió a esas detenciones masivas y en su cuenta de Twitter criticó a quienes “ingresan como turistas, pero delinquen”.
La angustia familiar
Este jueves, Sandra González, madre del joven detenido, realizó declaraciones radiales donde relató el motivo por el que su hijo viajó y mostró su angustia por no poder comunicarse con él.
“Alejo se fue el 6 de marzo del corriente año. Fue con una propuesta laboral para trabajar en una microfinanciera que no sabíamos que trabajaba en negro, allá es ilegal, pero fue detenido injustamente. Lo único que hacía era ir casa por casa todos los días”, señaló Sandra.
Según el relato de la madre, en unos días los detenidos serán trasladados a diferentes penales mientras dure el proceso que podría ser de 6 meses a un año.
“Fue detenido el 14 de julio. No tenemos contacto directo con él, no sabemos cómo está, la situación en que se encuentra”, añadió la mamá del joven detenido.
Además, contó que su hijo fue tentado con la oferta de trabajo y que desde ese país le sacaron el pasaje en dólares que luego se lo fueron descontando de su cobranza.
La intención de Alejo era trabajar para ahorrar y volver a la universidad. El joven estaba estudiando técnico en radiología en un establecimiento privado, pero tuvo que dejar por no poder pagar la cuota.
“En la mañana trabajaba en un comercio, en la tarde cursaba, pero no llegó a juntar el dinero y dejó la facultad stand by, dijo que iba a conseguir algo de dinero y después se volvía”; añadió Sandra, que además señaló que el 6 de septiembre se vence su pasaporte.
“Nos dicen que si viajamos no lo vamos a poder ver porque está incomunicado. Es una situación muy angustiante”, concluyó.
